Las lluvias de estos días en Barcelona y Catalunya vuelven a poner sobre la mesa una pregunta habitual entre los corredores de montaña: ¿se puede hacer trail cuando llueve? La respuesta corta es sí, pero con matices. No es lo mismo afrontar una llovizna en una pista forestal que salir durante un episodio de chubascos intensos y tormentas.
Las lluvias de estos días en Barcelona y Catalunya vuelven a poner sobre la mesa una pregunta habitual entre los corredores de montaña: ¿se puede hacer trail cuando llueve? La respuesta corta es sí, pero con matices. No es lo mismo afrontar una llovizna en una pista forestal que salir durante un episodio de chubascos intensos y tormentas.
De hecho, la previsión de AEMET para Barcelona contempla lluvia durante toda la mañana de este lunes 5 de octubre y nuevos episodios de precipitación entre el martes y el miércoles. En la madrugada del miércoles aparecen además periodos de lluvia y rachas de viento que pueden superar los 40 km/h
Cuando el agua llega al monte, cambia las condiciones bajo los pies. Tierra embarrada, piedras mojadas, raíces, hojas y tramos de roca pueden ofrecer mucho menos agarre que en seco. Por eso, una ruta sencilla con buen tiempo puede exigir mucha más atención después de varias horas de lluvia.
Para asegurar el apoyo en terreno mojado aumentamos la tensión muscular durante la pisada.CANVALa evidencia científica sobre trail running muestra que las lesiones afectan especialmente a las extremidades inferiores. Una revisión sistemática publicada en British Journal of Sports Medicine señala que el pie y el tobillo están entre las zonas más afectadas y destaca la importancia de factores relacionados con el entrenamiento y las características de la actividad.
Por eso, con el terreno mojado conviene reducir el ritmo, especialmente en las bajadas, acortar la zancada y evitar buscar la misma velocidad que en seco. Si una sección técnica obliga a elegir entre correr o caminar, caminar puede ser la opción más segura.
Correr con malas condiciones climáticas puede ser contraproducenteUnsplashEn estas condiciones, el calzado adquiere todavía más protagonismo. Una zapatilla específica de trail con una suela adecuada para terrenos húmedos puede ofrecer mayor seguridad que un modelo pensado principalmente para pistas compactas o asfalto. Pero ningún dibujo de suela convierte una roca mojada en una superficie segura. El objetivo no debe ser mantener el ritmo habitual, sino adaptar la técnica y la velocidad al terreno.
Este es probablemente el aspecto más importante después de las tormentas. La lluvia acumulada puede hacer que pequeños arroyos o rieras aumenten rápidamente su caudal. En este episodio concreto, la Generalitat de Cataluña incluye entre los principales peligros naturales en montaña las crecidas repentinas, las tormentas, los rayos, los desprendimientos, la niebla y las fuertes rachas de viento, y recomienda regresar si las condiciones empeoran durante la actividad.
Las recomendaciones de seguridad de montaña son especialmente claras después de precipitaciones intensas: un paso que normalmente puede cruzarse sin dificultad puede convertirse en un obstáculo peligroso. Y, si hay tormenta, cambia completamente el plan: Aquí no hay mucho margen para la interpretación. Si hay tormenta eléctrica, lo recomendable es no salir a la montaña. Y si la tormenta aparece durante la actividad, hay que abandonar las zonas expuestas y buscar una posición segura. La Generalitat recomienda alejarse de zonas elevadas, ríos, lagos y áreas inundables cuando sorprende una tormenta.
Correr bajo la lluvia puede ser peligrosoQué llevar si finalmente sales a correr bajo la lluviaSi la previsión permite hacer la ruta, el material también debe adaptarse. Impermeable, teléfono móvil protegido, algo de abrigo, agua y comida suficiente y frontal son elementos básicos si la salida se alarga. La lluvia tampoco es completamente neutra desde el punto de vista fisiológico. Otro estudio observó que cuando además de lluvia hay frío, mantenerse mojado durante mucho tiempo puede aumentar el estrés térmico y la demanda fisiológica del ejercicio.
También conviene avisar a alguien de la ruta prevista, especialmente si se corre solo. La Generalitat recomienda conocer previamente el itinerario, llevar ropa que proteja del viento y la lluvia y adaptar el recorrido al nivel y a las condiciones de la montaña.
En definitiva, correr con lluvia no es necesariamente un problema; correr como si no estuviera lloviendo sí puede serlo. Si el agua es débil, no hay tormentas y el terreno permite mantener un recorrido seguro, el trail puede seguir adelante. Pero si la lluvia es intensa o persistente, aparecen rayos, el viento aumenta o rieras y torrentes empiezan a llevar más agua de lo habitual, cambiar la ruta o aplazar la salida deja de ser una cuestión de comodidad para convertirse en una decisión de seguridad.