La especialista en gatos explica cuál es el punto común que tienen varios desencadenantes de la ansiedad alimentaria en felinos
La ansiedad alimentaria es un problema de salud bastante complicado de abordar. Está relacionada con la imposibilidad de acabar con el hambre físico, el cual nos indica que debemos comer algo. Esta circunstancia puede llevar a que una persona necesite de manera obligatoria la comida para poder satisfacer sus necesidades.
No solo los seres humanos pueden desarrollar ansiedad por comer. Los gatos son propensos a sufrirla, pero no por los mismos motivos que las personas. La etóloga felina Pilar Guerrero, en su cuenta de Instagram, ha explicado qué puede llevar a un felino a tener este problema.

La especialista en gatos pone en valor diferentes circunstancias que llevan a esa ansiedad: dividir la comida en tomas, racionarla más porque el veterinario indica que el animal tiene que adelgazar, o tenerla dentro de un comedero automático y que el gato vaya corriendo hacia ella.
Pero al punto al que quiere llegar Guerrero es que todos esos eventos tienen una cosa en común: la sensación de que la comida se agota. “Un gato no razona con la comida; si su pienso aparece y desaparece, correrá para comérselo todo con ansiedad”, aclara la etóloga. El felino no es consciente de que ya ha comido suficiente.
La comida desaparece si no se come“El mensaje que le da eso al gato es que la comida es un bien super valioso porque no siempre está presente”, continúa Guerrero. Eso hace que coman muy rápido y estén siempre alerta ante cualquier estímulo que le indique que su plato ya está lleno, lo que acaba derivando en la ansiedad mencionada antes.
Qué dice la cienciaPilar Guerrero menciona como uno de los posibles causantes de la ansiedad la restricción alimentaria, especialmente en casos de sobrepeso y obesidad. Hay estudios científicos que han demostrado la relación entre este suceso y el comportamiento del felino en sí, como el titulado Cats reorganise their feeding behaviours when moving from ad libitum to restricted feeding.
Publicado en el año 2020, la investigación tenía como objetivo ver cómo afecta una restricción calórica a la forma de comer del gato. Una de las conclusiones a las que llegó el estudio es que, en el grupo de felinos que tuvieron un periodo de restricción de alimentos, las “interacciones agonísticas” (conflicto entre dos animales de la misma especie) aumentaron. Por eso es complicado para los tutores llevar a cabo este proceso, especialmente en casas con varios gatos.

Además de los motivos esgrimidos por Pilar Guerrero, hay otro hecho que puede llevar a un gato a sufrir ansiedad por comida: estar demasiado tiempo sin comer. Eso es lo que explica la veterinaria Carmen Portillo en sus redes sociales, en las que asegura que pasar muchas horas sin ingerir alimentos provoca vómitos, estrés y ansiedad, entre otros problemas de salud.
Sin embargo, también aclara que no hay que darles comida de manera constante durante todo el día; hay que repartir los alimentos en porciones pequeñas, para que pueda comer lo necesario sin superar las necesidades energéticas.
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La ansiedad en cualquiera de sus vertientes es un problema de salud mental bastante grave. No solo hay que cuidarse uno mismo, sino también a los que nos rodean. Eso incluye también a nuestros amigos animales.