UGT Castilla y León reclamó, con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, una estrategia de desarrollo rural que incorpore la perspectiva de género como eje estructural y que garantice la igualdad de oportunidades para las mujeres como elemento “imprescindible” para la cohesión territorial y el desarrollo sostenible de los pueblos de la Comunidad.
UGT Castilla y León reclamó, con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, una estrategia de desarrollo rural que incorpore la perspectiva de género como eje estructural y que garantice la igualdad de oportunidades para las mujeres como elemento “imprescindible” para la cohesión territorial y el desarrollo sostenible de los pueblos de la Comunidad.
La secretaria de Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla y León, Victoria Zumalacárregui, advirtió de que las mujeres rurales continúan afrontando mayores dificultades para acceder al empleo, la formación y la conciliación de la vida laboral y familiar, una situación que, a su juicio, evidencia el “fracaso” de las políticas aplicadas para combatir la despoblación.
“Estas dificultades son el resultado del fracaso de las políticas estratégicas aplicadas para mantener vivos nuestros pueblos porque no se ha incorporado, de forma explícita, la perspectiva de género como eje estructural”, señaló a través de un comunicado.
El sindicato considera que la falta de oportunidades laborales, la insuficiente corresponsabilidad en los cuidados y la escasez de servicios públicos próximos y de calidad están contribuyendo a la salida de mujeres del medio rural.
Según los datos aportados por UGT, tres de cada cinco personas de entre 25 y 40 años que emigran del ámbito rural en Castilla y León son mujeres. La organización sindical vincula esta situación a una tasa de inactividad femenina que triplica la masculina, una tasa de desempleo que duplica la de los hombres, una brecha de género en la ocupación superior al 15% y una titularidad agroganadera femenina que apenas supera el 20%.
Empleo y servicios públicosPara revertir esta situación, UGT reclamó políticas dirigidas a garantizar los derechos laborales, económicos y sociales de las mujeres rurales y rechaza que las medidas para afrontar el reto demográfico se centren exclusivamente en políticas de carácter natalista.
Entre las actuaciones que considera prioritarias sitúa la garantía de unos servicios públicos suficientes, la reducción de las brechas de género, la participación de las mujeres en la toma de decisiones y la eliminación de las segregaciones ocupacionales.
El sindicato también puso el foco en la atención domiciliaria, un servicio que considera especialmente relevante en las zonas rurales, tanto para garantizar la permanencia de las personas en su entorno como por su capacidad para generar empleo.
Según sus datos, alrededor de 7.500 trabajadoras prestan actualmente este servicio en Castilla y León. Sin embargo, UGT denunció que las condiciones laborales no se corresponden con la elevada demanda de profesionales existente, ya que aproximadamente el 90 por ciento trabaja a tiempo parcial y los salarios apenas alcanzan el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en los casos de jornadas completas.
Zumalacárregui defendió que mejorar las condiciones laborales de estas profesionales permitiría avanzar simultáneamente en la calidad de los cuidados y en la generación de empleo estable para las mujeres, favoreciendo su permanencia en el medio rural.
Por último, UGT Castilla y León reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos laborales, económicos y sociales de las mujeres rurales y reclamó a las administraciones pública “para que sitúen la igualdad, los cuidados y la creación de empleo de calidad, en el centro de las políticas destinadas a garantizar un futuro sostenible para nuestros pueblos, y toda la comunidad”.