Ismur Castilla y León y la Unión de Mujeres Agricultoras y Ganaderas reclamaron una “igualdad real” y un mayor liderazgo femenino en el sector agrario, ante la persistencia de la brecha de género y la falta de representatividad de las agricultoras y ganaderas en los órganos de decisión, coincidiendo con el Día Internacional de las Mujeres Rurales,
Ismur Castilla y León y la Unión de Mujeres Agricultoras y Ganaderas reclamaron una “igualdad real” y un mayor liderazgo femenino en el sector agrario, ante la persistencia de la brecha de género y la falta de representatividad de las agricultoras y ganaderas en los órganos de decisión, coincidiendo con el Día Internacional de las Mujeres Rurales,
Las organizaciones pusieron el foco en la necesidad de visibilizar y reconocer el papel que desempeñan las mujeres en las explotaciones agrícolas y ganaderas, así como en granjas, huertas, montes y otros espacios vinculados al medio rural. A su juicio, pese a los avances logrados durante las últimas dos décadas, las mujeres continúan encontrando importantes obstáculos para acceder a la propiedad de la tierra, los recursos financieros y la formación, así como para participar en la toma de decisiones sobre precios, condiciones laborales y gestión de las explotaciones.
La presidenta de la Unión de Mujeres Agricultoras y Ganaderas, Rosa Arranz, defendió la necesidad de reconocer la aportación de las mujeres a los sistemas agroalimentarios “desde la producción hasta la comercialización”.
“Aún son muchos los obstáculos que nos rodean y que nos hacen difícil nuestro día a día”, señaló Arranz, quien advirtió de las dificultades existentes para acceder a “recursos, tierras, financiación y, por lo tanto, también a oportunidades y a la toma de decisiones o cargos de responsabilidad” tanto en las organizaciones agrarias como en las instituciones.
Las organizaciones consideraron, a través de un comunicado, que avanzar en la eliminación de estas desigualdades permitiría construir un sector primario “más equitativo, colectivo, inclusivo y sostenible”, al tiempo que contribuiría a favorecer el relevo generacional en el medio rural.
En este sentido, Arranz destacó la importancia de que las niñas y jóvenes puedan encontrar en la agricultura y la ganadería un espacio para desarrollar sus proyectos profesionales y personales. “Contribuyendo así al relevo generacional, tan escaso como necesario e imprescindible si queremos tener un medio rural y un sector primario vivo y fuerte”, afirmó.
Un año internacional para visibilizar a las agricultorasLa reivindicación coincide además con la celebración del Año Internacional de la Agricultora 2026, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que situó el papel de las mujeres en los sistemas agroalimentarios en el centro del debate internacional.
Según los datos aportados por la organización, las mujeres representan el 41 por ciento de la fuerza laboral agroalimentaria mundial, aunque siguen afrontando importantes desigualdades en productividad, acceso a financiación, formación, insumos y tecnologías.
La FAO estima que cerrar las brechas de género en productividad agrícola y salarios podría incrementar el PIB mundial en casi un billón de dólares y sacar de la inseguridad alimentaria a unos 45 millones de personas.
Más presencia en la toma de decisionesEn Castilla y León, Ismur CyL reafirmó su compromiso con la presencia de las mujeres rurales en los espacios institucionales y con la reivindicación de políticas públicas dirigidas a eliminar los obstáculos normativos, económicos y sociales que limitan sus oportunidades.
La organización reclamó medidas efectivas que reconozcan la contribución económica de las mujeres al medio rural, garanticen la titularidad compartida de las explotaciones y favorezcan su presencia en los órganos de decisión del sector agroalimentario
En este sentido, defendieron que la igualdad no debe limitarse al reconocimiento del trabajo femenino en el campo, sino traducirse en una participación efectiva en las decisiones que afectan al futuro de las explotaciones, las cooperativas, las organizaciones agrarias y el conjunto del medio rural.
En este contexto, Ismur CyL también se sumó a las reivindicaciones planteadas por la Unión de Uniones ante las movilizaciones convocadas para el próximo 28 de octubre, en defensa del campo y de un modelo agrario que, según la organización, debe contar con una nueva Política Agraria Común (PAC) que no deje de lado al sector.
La organización considera que la defensa del medio rural y del sector primario debe ir acompañada de políticas que incorporen de forma efectiva la perspectiva de género y permitan que las mujeres agricultoras y ganaderas ocupen el espacio que les corresponde en el presente y futuro del campo.