El Barça jugará este sábado la semifinal de la Champions contra un Benfica plagado de viejos conocidos. Lo hará gracias a un épico triunfo este jueves en los cuartos de la Final 8 de Coimbra ante el Sporting CP portugués, su verdugo en la pasada final del Mundial de clubs. Tras el 0-0 al final del partido, Marc Grau sentenció el pase blaugrana a la siguiente ronda con dos goles en el último minuto de la prórroga (2-0), para convertir al Barça en el único superviviente de la OK Liga en esta fase final, después de las eliminaciones del Liceo y el Reus Deportiu.
El Barça jugará este sábado la semifinal de la Champions contra un Benfica plagado de viejos conocidos. Lo hará gracias a un épico triunfo este jueves en los cuartos de la Final 8 de Coimbra ante el Sporting CP portugués, su verdugo en la pasada final del Mundial de clubs. Tras el 0-0 al final del partido, Marc Grau sentenció el pase blaugrana a la siguiente ronda con dos goles en el último minuto de la prórroga (2-0), para convertir al Barça en el único superviviente de la OK Liga en esta fase final, después de las eliminaciones del Liceo y el Reus Deportiu.
El Barça se volvía a encontrar al equipo que le cerró el paso en los cuartos de final hace dos años, y aprendió la lección. Niveló el elevado tono físico del Sporting, mantuvo siempre una precaución impecable en defensa y golpeó cuando pudo la portería del meta Xano Edo en un encuentro de mucho desgaste y, pese a la dureza defensiva, de escasas faltas por la permisividad arbitral con un juego en el que parecía estar más cómodo el Sporting.
Sergi Aragonés, solo ante Edo, no acertó en la mejor ocasión del Barça en un primer tiempo de más control que inspiración, con ambos equipos empeñados en no dejar vías al contragolpe rival. Un contexto en el que el meta del Barça, Sergi Fernández, mantuvo siempre a flote en su equipo, desbaratando las llegadas con velocidad de los portugueses.
El Barça pareció encontrar mejor el camino a puerta en sus posesiones en el segundo tiempo, pero el gol seguía sin aparecer, incluso después de que Ferran Font forzase a los 32 minutos un penalti, la única situación a bola parada de todo el partido, que Xano Edo paró después al propio Font.
El partido llegó a la prórroga sin goles, con los dos equipos mirando de reojo un marcador de faltas que se quedó al filo de la falta directa (9 del Barça, 8 del Sporting). Y en el tiempo extra llegó al fin el golpe de inspiración que metió al Barça en semifinales: a apenas un minuto de llegar a los penaltis, Marc Grau logró un gol típico en el hockey, pero muy complicado, casi sin ángulo. Salió desde detrás de la portería de Edo, levantó la bola y la picó al fondo de la red por el único hueco posible.
En el saque de centro posterior, y solo cuatro segundos después, el Sporting, atacando sinh portero para generar superioridad, perdió la bola y de nuevo Grau la empujó desde el centro de la pista a la vacía meta del rival: 2-0 y a semifinales.