Cuando por la mañana informé a mi amiga de mi resaca y sus consecuentes pausas de hidratación, ella me preguntó: “¿Dónde estuviste, en la Velada o en la Velá?”. Porque no es la misma la marejadilla que deja al día siguiente por los dentros una cosa que la otra.
De la denominada Velada del Año hablaré no ya de oídas, sino de sensaciones difusas. Lo que me llega de ese evento, mi psique lo registra como un murmullo lejano, venido de una esfera de la realidad a la que, si acaso tengo acceso, apenas me interesa. Es como si sucediera en otra dimensión. Debiera despertar mi interés sociológico, pero ni eso. Y me parece bien percibirlo así, como un mal sueño de la razón, que engendra monstruos. Quizá me tilden de anticuada o fuera de onda si les confieso que el tal Ibai me da algo así como tristeza. Quién me iba a decir que el futuro era esto, juntarse la peña para ver darse mascadas entre unas y unos que, desde aquí, parecen una panda de lacios aún por romanizar. Ya me puedo ir preparando para recibir hate –se dice así– si alguno del fandom –que también se dice así– siente un repentino interés por la lectura y le llegan y rebota mis palabras. Llamadme de nuevo antigua cuando os diga la poca gracia que me hizo (os habla alguien que no destaca precisamente por su fervor, ortodoxia ni metasevillanía) ver a la banda de la Virgen de los Reyes tocando El Galileo para acompañar al ring a una influencer local –se viene más hate–, por lo visto famosa por dar consejos de belleza. A saber a qué llaman belleza. Todo lo demás –veo escenas por las redes– es paspartún y pichiglás en un delirio goyesco parecido al fruto de un mal tripi: una tradewife despatarrada sobre un dragón de Año Nuevo Chino, otro zagal con armadura blanca como escapado de Isla Mágica... Y hay quien presume de que a dicho evento en el Estadio La Cartuja se le ha impreso un sello sevillano.
En la Velá había también tela de gente de todas las edades, mucha muy joven. Desde el puente se me antojaban hormiguitas oficiando de cigarras. Música, calor, jaleo. Mientras en la Velada exhibían en el diseño gráfico la cruz del combate –a la manera de la de San Andrés–, la cruz se vio en la Velá por la pantalla del Altozano –la del Cachorro– con Los Cantores de Híspalis a todo vatio tenía otro punto. Todo era también como un sueño excesivo, caluroso, delirante, pero a la vez sensual, muy risueño. Ya pueden adivinar el origen y sabor de mi resaca.
| # | Наименование новости | Тональность | Информативность | Дата публикации |
|---|---|---|---|---|
| 1 | La Casita | 0 | 10 | 09-06-2026 |
| 2 | Лады | 0 | 10 | 10-07-2026 |
| 3 | La aspereza | 0 | 10 | 05-08-2026 |
| 4 | La cai El Viciu | 0 | 10 | 19-12-2025 |
| 5 | La frontera | 0 | 10 | 10-07-2026 |
| 6 | La partida trucada | 0 | 10 | 25-07-2026 |
| 7 | Alá ye grande | 0 | 10 | 31-10-2025 |
| 8 | El odio es una ganga | -5 | 2 | 03-07-2026 |
| 9 | Lefebvrianos en Las Ventas | 0 | 0 | 10-07-2026 |
| 10 | Bolaños etc | 0 | 2.5 | 31-01-2026 |