Este año, la prueba de maratón entró en una dimensión desconocida en abril en Londres con Sabastian Sawe (1h59"30) y Yomif Kejelcha (1h59'41) corriendo por debajo de las dos horas y con Jacob Kiplimo (2h00'28) cruzando también la meta por debajo de la plusmarca mundial vigente hasta ese día. Superaron los límites humanos y se convirtieron en los nuevos tres reyes magos del atletismo. Desde ese día, cualquier movimiento de estos tres corredores genera ilusión y un gran interés, igual que sucede con la presencia del pertiguista Mondo Duplantis en cualquier pista.