Carlos Sainz es insaciable. A sus 64 años quiere seguir dándolo todo con Ford en el Rally de Marruecos para poder batir a pilotos que no habían nacido cuando ganaba el Mundial de rallies. El 'Matador' sigue disfrutando el día a día con un volante en sus manos y se siente rápido, pero en el gran ensayo al Dakar, Sainz piensa más en seguir evolucionando su relación con Dani Oliveras, que en ganar la prueba.
Carlos Sainz es insaciable. A sus 64 años quiere seguir dándolo todo con Ford en el Rally de Marruecos para poder batir a pilotos que no habían nacido cuando ganaba el Mundial de rallies. El 'Matador' sigue disfrutando el día a día con un volante en sus manos y se siente rápido, pero en el gran ensayo al Dakar, Sainz piensa más en seguir evolucionando su relación con Dani Oliveras, que en ganar la prueba.
"Para nosotros lo más importante es ir cogiendo quilómetros con Dani y, sobre todo, tener un rally limpio. En estos momentos es lo que más le desearía. No es que no haya un objetivo. Toca intentar ganar, pero si me dices que prefieres 'ganar o tener un rally limpio', te diría lo segundo. Que acabes dónde acabes, pero teniendo una prueba sin problemas", relataba a este periódico el españo
La temporada no está siendo sencilla para Sainz. El español sufrió problemas en Portugal y en Argentina y todavía no ha podido acabar un rally con Oliveras al otro lado del cockpit. Sin embargo, en tierras argentinas sí que pudieron ganar su primera etapa juntos, algo que hace confiar plenamente a Carlos en relación a las prestaciones de su Ford Raptor T1+
"Creo que estamos a un buen nivel. A tres días del Dakar estábamos ahí liderando, ya estaba bien. Lo que hace falta es fiabilizarlo y no cometer errores", expresaba para finalizar
Mientras las motos competían en el primer día de actividad en Marruecos, Sainz y Oliveras descansaron porque el 'shakedown' no computa en la general de las cuatro ruedas. La hora de la verdad llega este martes con la disputa de la etapa 1 de Agadir a Zagora.