Los constantes episodios de crisis en Rodalies, como el registrado este miércoles tras el plantón de los maquinistas, abocan cada vez más a los usuarios a buscarse alternativas para llegar a tiempo a su puesto de trabajo, su centro de estudio o a sus citas médicas. En aquellos casos en los que el vehículo privado no es una opción, la solución más buscada es la del autobús interurbano, aunque no todos los municipios cuentan con las suficientes frecuencias para recoger a todos esos pasajeros a los que Rodalies ha dejado sin transporte por incidencias varias o que ya no confían en los trenes. De hecho, todos los cortes e incidencias por las lluvias de estos días han vuelto a provocar escenas de colas interminables y de buses hacinados y han hecho aflorar reclamaciones ciudadanas y de municipios, que exigen al Govern más buses para poder llegar a Barcelona.Seguir leyendo....
Los constantes episodios de crisis en Rodalies, como el registrado este miércoles tras el plantón de los maquinistas, abocan cada vez más a los usuarios a buscarse alternativas para llegar a tiempo a su puesto de trabajo, su centro de estudio o a sus citas médicas. En aquellos casos en los que el vehículo privado no es una opción, la solución más buscada es la del autobús interurbano, aunque no todos los municipios cuentan con las suficientes frecuencias para recoger a todos esos pasajeros a los que Rodalies ha dejado sin transporte por incidencias varias o que ya no confían en los trenes. De hecho, todos los cortes e incidencias por las lluvias de estos días han vuelto a provocar escenas de colas interminables y de buses hacinados y han hecho aflorar reclamaciones ciudadanas y de municipios, que exigen al Govern más buses para poder llegar a Barcelona.
Uno de los puntos más problemáticos de la red de estos días ha sido el Vallès Oriental. Allí, el tramo de la R2Nord entre Granollers y Sant Celoni seguía completamente cerrado a la espera de que los técnicos de Adif puedan dar por estabilizado un talud que se desprendió bajo las vías el pasado sábado. El tramo ha acabado reabriendo esta misma tarde, pero hasta entonces desplazarse hasta Barcelona ha seguido siendo mucho más lento y complicado. Este jueves, los usuarios aún seguían resignados. Rosa, por ejemplo, ha perdido uno de estos buses sustitutorios para llegar de Granollers hasta Sant Celoni y le ha tocado esperar hasta que el siguiente autocar se llenara para seguir su trayecto hacia el trabajo: "Llegaré tarde otra vez... Tienen que poner más autobuses", lamentaba.
Problemas en el Vallès OrientalRenfe tiene dispuesto un servicio alternativo de bus para suplir el tramo, lo que implica que, si un usuario de Sant Celoni quiere ir a Barcelona, debe subirse a uno de estos autocares, con paradas en cinco municipios, antes de volver a coger un tren para llegar hasta la capital catalana. Además de que el trayecto se alarga, muchos buses se llenan ya en las primeras paradas y hacen que para vecinos de Llinars del Vallès, Cardedeu o Les Franqueses sea muy complicado poder subir para llegar hasta Granollers y, una vez allí, coger el tren.
"No es aceptable que una población como Sant Celoni dependa prácticamente de un único medio de transporte para conectar con Barcelona"
El Ayuntamiento de Les Franqueses ha decidido habilitar un minibús por su cuenta para que más pasajeros puedan llegar hasta Granollers. Y en Sant Celoni, un grupo de usuarios presentó este mismo miércoles una instancia a su ayuntamiento para que reclame a la Generalitat un bus directo hasta Barcelona. Los impulsores están tratando de que todos los usuarios afectados presenten el mismo texto ante el consistorio para ganar fuerza. Reclaman un servicio de bus "regular, frecuente y adaptado a los horarios laborales y educativos", especialmente a primera hora de la mañana, y que funcione de manera permanente y no únicamente como un servicio de emergencia cuando Rodalies falla.
"No es aceptable que una población como Sant Celoni dependa prácticamente de un único medio de transporte para conectar con Barcelona", sentencian.
Más problemas en el MaresmeEl Maresme también es una de las comarcas que más sufre las inclemencias meteorológicas en Rodalies. La R1 avanza en paralelo al mar y es una de las más sensibles a los episodios climáticos. Uno de los municipios más afectados es Vilassar de Mar, uno de los pocos del Baix Maresme que todavía no cuenta con un bus directo hasta Barcelona. Allí, cada vez que hay incidencias en la R1 se quedan sin opciones y tienen que desplazarse como pueden a municipios cercanos. Los vecinos llevan desde el pasado abril recogiendo firmas para pedir al Govern la creación de esta nueva línea.
El ayuntamiento recibió con buenos ojos la propuesta vecinal, que recogió 5.000 firmas en apenas dos meses, y aprobó en junio una declaración institucional en su favor. La alcaldesa, Elena López, explicó entonces que haría llegar la petición a la Generalitat. Pero de momento, todo sigue igual. El municipio sigue teniendo como única alternativa por carretera a Rodalies la línea C10, que recorre la N-II hasta Barcelona, en lugar de circular por la autopista C-32, y se detiene en municipios como El Masnou y Montgat, alargando la duración del viaje.
Refuerzos para Terrassa y MataróMataró también ha estado en el centro del debate estos días de incidencias en Rodalies. Allí se han sucedido las escenas de colas interminables para coger las líneas e11.1 y e11.2 y también las imágenes de buses a reventar avanzando por la autopista. Hasta la capital del Maresme se acercan también personas de otros municipios cercanos, por lo que no es la primera vez que se producen estos incidentes. El alcalde de la localidad, David Bote, ha denunciado estos hechos y ha reclamado un refuerzo de los buses interurbanos cuando falle Rodalies.
Terrassa, por su parte, ha enviado una petición formal al Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica y a Renfe para reforzar los dispositivos alternativos de la operadora ferroviaria ante las constantes incidencias de la R4. Estos días, Renfe no ha dispuesto buses alternativos y ha emplazado a los usuarios a utilizar los buses de línea existentes (e2.1 y e2.2) o los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya para llegar hasta Barcelona. Los buses se han visto completamente abarrotados estos días y la conexión con Sabadell, que se realiza sobre todo con Rodalies, se ha visto bloqueada. El servicio de la línea quedó completamente restablecido este miércoles por la tarde, pero el ayuntamiento no quiere tener que volver a improvisar.
Cambios en la planificaciónEstos días, ante los cortes por las lluvias, Renfe ha dispuesto 203 buses alternativos en distintos puntos. Además de la R2Nord, parte de estos buses siguen este jueves cubriendo la distancia entre Portbou y Maçanet-Massanes para suplir los trenes de la R11. Adif ya le ha dado el visto bueno a las vías, pero aún falta completar las marchas exploratorias de Renfe para reabrir la línea y este jueves las colas se han vuelto a suceder en estaciones como la de Girona.
Además, y tal como ya pasó durante la crisis desatada por el accidente de Gelida, la Generalitat también ha reforzado la flota de buses interurbanos para paliar los cortes. En concreto, ha habilitado hasta 119 buses estos días: 70 desde el sábado por las lluvias y 49 este miércoles tras el plantón de los maquinistas.
El Departament de Territori ya trabaja para rediseñar toda la red de buses interurbanos de cara a 2028, cuando finalizan las concesiones de más de 850 líneas operadas por 51 empresas. La Generalitat ya ha impulsado varios concursos para ir avanzando trabajo y, recientemente, el secretari de Mobilitat, Manel Nadal, anunció que incorporarían próximamente 1.000 nuevos buses a la flota.
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