El nuevo escúter de la marca china encabeza las matriculaciones de septiembre con 1.899 unidades, por delante del Yamaha NMAX 125 y de su gemelo, el 125X, que completa el podio. Zontes se proclama la marca más vendida del mes en España
Iván Bolaño Doforno
Barcelona
06/10/2026 Actualizado a las 16:00h.
El Zontes 125V se ha convertido en el vehículo de la categoría L más matriculado de España en septiembre, con 1.899 unidades, según el último informe de ANESDOR. Lo ha logrado en lo que es, en la práctica, su mes de debut comercial: hasta agosto apenas sumaba 24 matriculaciones.
El 125V supera en casi 500 unidades al Yamaha NMAX 125 (1.408), líder del acumulado anual. Su hermano, el 125X, ocupa la tercera plaza con 1.354 unidades, por delante del Honda PCX 125 (1.166). Las dos referencias japonesas del segmento quedan así intercaladas entre dos modelos de Zontes.
El éxito del 125V no es un hecho aislado. Zontes cerró septiembre como la marca con más matriculaciones: 5.105 unidades, un 148,1% más que hace un año, y una cuota del 16,6%. Supera por solo 81 unidades a Honda (5.024; +1,2%) y deja a Yamaha tercera (3.489; +0,3%). La marca coloca además tres modelos entre los cinco más vendidos del mes: el 125V (1.º), el 125X (3.º) y el crossover 368G (5.º, con 881 unidades).
El 125V: la versión deportiva del 125X
Zontes define el 125V como un escúter de enfoque deportivo, con líneas tensas y una imagen más agresiva que la de su hermano X. Bajo la carrocería, sin embargo, la marca reconoce que ambos comparten íntegramente la misma plataforma: bastidor, motor, parte ciclo y equipamiento de serie son idénticos. También el precio: 2.688 euros, transporte e IVA incluidos.
La pieza clave es el bastidor de aluminio, una solución poco habitual en esta categoría. Se fabrica mediante fundición asistida al vacío en dos piezas atornilladas, sin soldaduras, y pesa 8,5 kg. Gracias a él, el 125V anuncia un peso en seco de 108 kg, entre 15 y más de 30 kg menos que sus rivales directos, según la marca.

El motor es el monocilíndrico de 125 cc refrigerado por líquido que estrenó el 125X. Rinde 15 CV a 8.700 rpm, el máximo que permite el carné A1, y 13 Nm a 6.500 rpm. Las revisiones se espacian cada 6.000 km y el consumo homologado es de 2,6 l/100 km, con ayuda del sistema Start-Stop desconectable.
La parte ciclo combina una horquilla hidráulica con un doble amortiguador trasero regulable en precarga, frenos con pinzas de doble pistón en ambos ejes y neumáticos sin cámara de medidas 110/70-14 delante y 130/70-13 detrás.
El 125V cuenta con un asiento a 770 mm del suelo, accesible para conductores de cualquier talla.
El equipamiento de serie sigue siendo su principal argumento comercial. Incluye pantalla TFT de 5 pulgadas con conectividad, navegación y función Mirroring, control de tracción desconectable, ABS Bosch de doble canal y monitorización de presión y temperatura de los neumáticos. Suma iluminación full LED con cuatro módulos delanteros y firma DRL, luz de frenada de emergencia y llave Keyless de tercera generación, que gestiona la apertura del asiento y del depósito como un cierre centralizado.
En el apartado práctico, el hueco bajo el asiento, iluminado, admite dos cascos integrales. Hay dos guanteras, una con tomas USB tipo A y tipo C, gancho portabolsas, preinstalación de cámaras y asas de pasajero preparadas para montar un baúl. El 125V se ofrece en marrón, negro y morado. Entre los accesorios figuran el kit de cámaras (324 euros), los puños calefactables (169 euros) o el baúl Shad SH39 con soporte (105 euros).
125V frente a 125X: misma base, distinta imagen
La elección entre ambos es, sobre todo, estética. El 125X apuesta por una imagen crossover, con un frontal de líneas deportivas y una firma luminosa en forma de «X»; el 125V lleva esa misma base hacia un diseño más deportivo y dinámico. Mecánica, bastidor, frenos, suspensiones, equipamiento y precio coinciden.

Cambian los colores: el 125V se ofrece en marrón, negro y morado, mientras que el 125X lo hace en marrón, negro y verde, todos en acabado mate.
Tampoco cabe esperar diferencias al manillar. En nuestra prueba del 125X destacamos su agilidad entre el tráfico, una frenada con buen tacto y mordiente, y un motor de respuesta inmediata capaz de alcanzar los 115-120 km/h. Señalamos también una suspensión trasera algo firme y una ergonomía cómoda incluso para un conductor de 1,86 metros. Al compartir plataforma, todo ello es extrapolable al 125V.