El CD Castellón se enredó en el SkyFi Castalia este domingo y tropezó con la AD Ceuta. Suero marcó enseguida, pero el brío inicial se marchitó pronto. Escaso de brillo y repleto de bajas, al equipo de Pablo Hernández le faltó precisión y dinamismo. La pelota parada originó el 1-1 visitante en la segunda mitad y la reacción albinegra fue incompleta. El líder continúa invicto, pero se quedó sin liderato. Leer la noticia completa
El CD Castellón se enredó en el SkyFi Castalia este domingo y tropezó con la AD Ceuta. Suero marcó enseguida, pero el brío inicial se marchitó pronto. Escaso de brillo y repleto de bajas, al equipo de Pablo Hernández le faltó precisión y dinamismo. La pelota parada originó el 1-1 visitante en la segunda mitad y la reacción albinegra fue incompleta. El líder continúa invicto, pero se quedó sin liderato.
En la previa, los tocados Camara y Fran Castillo se unieron a las bajas conocidas (Mellot, Juanjo Nieto, Rego, Maty Orozco, etc.) para elevar a nueve el número de ausencias y condicionar, evidentemente, los planes del entrenar local. Pablo apostó de inicio por el debut del veterano Ceccherini en la zaga, con Pablo Santiago en el carril derecho y Álvaro García en la punta del ataque, como principales novedades.
Examen complicadoAsí las cosas, el Castellón, que necesitaba ganar para conservar el liderato, afrontaba uno de los exámenes que conlleva el desgaste propio del avance de la temporada, el que mide la profundidad de plantilla y la capacidad competitiva del grupo. Tocaba adaptarse al paisaje, teniendo en cuenta siempre que en el Castellón, por encima de nombres, la idea prevalece.
Con estos mimbres, y con un Ceuta también afectado por las bajas, la pelota echó a rodar en Castalia. El 1-0 fue muy madrugador. Fue, además, un golazo: nació en la salida con Matthys, que aguantó hasta atraer y conectar entre líneas con Jakobsen; creció con la maniobra del danés, que se giró y jugó con Iñigo Córdoba, que le devolvió la pared perfecta; pasó de nivel cuando Jakobsen condujo, fijó y soltó la apertura para Álvaro García en el momento idóneo; y rompió en gol con el pase tenso de Álvaro y el remate clínico de Suero, que llegó con determinación desde segunda línea.
DestensadosFue tan rápido y tan bonito el 1-0 que pudo parecer fácil. De repente, el duelo recibió el ingrediente extra para cocinar un perfecto partido trampa. Ya tenía casi todo de antemano, toda la tentación para el Castellón: la fábula del líder imparable que recibe al casi colista y todo eso, y solo faltaba el 1-0 a las primeras de cambio.
Quizá por ello, o quizá por otras causas, el Castellón se destensó. Quizá se dejó engatusar por el Ceuta, que enredó con balón y llevó el duelo a un ritmo pastoso que no convenía a los albinegros. Quizá por ella la inercia del 1-0 duró poco, y sin premio. Cuando el Castellón llevó la jugada de lado a lado propició superioridades y centros sin remate. Lo cierto es que el portero visitante, Guille Vallejo, apenas se manchó los guantes en todo el primer tiempo.
A cambio, el Ceuta fue merodeando. Propició las dudas y los errores del Castellón, que acumuló pérdidas en acciones en apariencia sencilla, tomó decisiones incorrectas y firmó errores técnicos del todo evitables. El equipo de José Juan Romero asomó en el área de Matthys sumando córneres y probando fortuna en un par de tiros de fogueo de Jordi Escobar, su ariete.
En el descanso, después de que la colegiada perdonara una segunda amarilla a Okoro en un lance al límite con Jakobsen, reinaban las sensaciones encontradas en torno a una certeza: la contienda no estaba para nada cerrada, sino muy abierta.
Se veía venirEl segundo tiempo empezó con aires similares. Ceccherini intervino en un corte crucial en el área, tras una pérdida, poco antes de que Matthys desviara felino un pase atrás de Capa que presagiaba un gol. En el córner, Matthys tapó el remate de Carlos Hernández, a la esquina. Y en el siguiente, Joaquín se adelantó a Álvaro García en la corta y Escobar marcó en la larga. Era el minuto 53.
Lo que se veía venir se vio.
Otra pérdida dio pie a otro acercamiento serio del Ceuta, que exigía el despertador. Pablo lo activó a la hora de juego, dando carrete a Lucas y a Gala y cambiando a línea de cuatro atrás. Dos tiros de Gala y Jakobsen volcaron el juego a campo rival, pero Matthys tuvo que intervenir en una contra frente a Escobar. En el brete, Castalia apretó, el larguero negó un golazo de Jakobsen y a la contra, otra vez, Escobar perdonó.
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Sin huella en el marcador, la entrada de Bellari reactivó el acelerón. También se unieron Raúl Sánchez y Nzanza (que tuvo un remate claro, pero un defensa le sacó el remate), a las bravas, en vano. En los tres minutos de añadido apenas se jugó. El empate dejó amargor.
Así está la clasificación de Segunda DivisiónFuente: El Periódico de Mediterráneo