Prudencio Induráin ha tenido uno de los papeles más difíciles que se puede ejecutar dentro de cualquier familiar: echarse a un lado para que otro pariente triunfe; algo que le ocurrió siendo gregario en la carrera de su hermano, el famosísimo Miguel Induráin.Leer la noticia completa
Prudencio Induráin ha tenido uno de los papeles más difíciles que se puede ejecutar dentro de cualquier familiar: echarse a un lado para que otro pariente triunfe; algo que le ocurrió siendo gregario en la carrera de su hermano, el famosísimo Miguel Induráin.
No hay que olvidar, que este último no habría conseguido todo lo que arrastra en su palmarés de premios sin la labor de Prudencio, quien ha recordado recientemente una anécdota de lo más curiosa que refleja el buen rollo que siempre ha habido entre ambos hermanos. Un elemento muy necesario para que la carrera de Miguel pudiera llevarlo a lo más alto.

Prudencio y Miguel Induráin / Imagen de archivo
Así fue la jugarreta de Miguel Induráin a PrudencioLa anécdota en cuestión tuvo lugar en La Vuelta al Alentejo de 1996, la cual pudo ganar. No obstante, el ciclista quedó segundo a causa de lo que él mismo define como ¨una jugarreta¨ por parte de su hermano, aunque asegura que no le guarda ningún rencor por ello.
Todo tiene que ver con que Prudencio ganó tres etapas de aquella competición y quedó segundo en otras dos; algo que lo convertía en uno de los grandes candidatos para hacerse con el premio general. No obstante, su hermano Miguel Induráin lo impidió a causa de un despiste personal.
Al iniciar la última etapa, Miguel le prometió a Prudencio que se apartaría justo antes de llegar a la línea de meta para dejarle ganar, pero esto no ocurrió. Así lo contaba en unas recientes declaraciones que no han dejado indiferente a nadie dentro del mundo del ciclismo:
¨Miguel me dijo en la salida de la última etapa que se iba a retirar pero cruzó la meta y me ganó. Me dijo después en el podio que se le había olvidado¨, comentaba Prudencio. Una anécdota por la que no guarda rencor a su hermano, dado que asegura que fue un honor compartir podio con él.

Prudencio Induráin junto a su hermano Miguel / Imagen de archivo
Esto último se desprende de que, según Prudencio, Miguel Induráin era una persona despistada, por lo que no vio maldad alguna en el hecho de que este incumpliera su promesa. Algo que denota que Prudencio profesa una gran humildad y su carácter siempre fue muy altruista con respecto a la figura de su hermano.
Hablamos del hecho de que, sin su ayuda, Miguel Induráin no constaría actualmente como una de las figuras más importantes de la historia del ciclismo. No es para menos, el navarro logró hacerse hasta en cinco ocasiones con el oro en el Tour de Francia, constando como una hazaña sin igual.
Por tanto, esa ¨jugarreta¨ de la que hablaba Prudencio Induráin queda como una anécdota más en la carrera que mantuvo con su hermano, la cual también le trajo muchas alegrías dentro del campo del ciclismo profesional.