La expansión internacional de Venancio Salcines tendrá su centro de operaciones en A Coruña. Tanto la Fundación Venancio Salcines como Salcines International Talent trasladarán su sede a un nuevo espacio en la plaza de Lugo, en el primer piso de los números 4, 5 y 6, una vez finalicen las obras de reforma. El movimiento permitirá concentrar en pleno centro de la ciudad la actividad de ambas iniciativas y servirá como punto de partida para la nueva etapa que afronta el proyecto.
La expansión internacional de Venancio Salcines tendrá su centro de operaciones en A Coruña. Tanto la Fundación Venancio Salcines como Salcines International Talent trasladarán su sede a un nuevo espacio en la plaza de Lugo, en el primer piso de los números 4, 5 y 6, una vez finalicen las obras de reforma. El movimiento permitirá concentrar en pleno centro de la ciudad la actividad de ambas iniciativas y servirá como punto de partida para la nueva etapa que afronta el proyecto.
El traslado supondrá también dejar atrás las actuales instalaciones de Almeiras, en Culleredo. Allí se encontraba la emblemática tienda de muebles fundada en 1946, que cerró sus puertas en 2024, tras 78 años de historia, coincidiendo con la jubilación de las hermanas de Venancio Salcines, que habían asumido la gestión diaria del establecimiento. En esas dependencias se encuentra actualmente la Fundación Salcines.
Salcines calcula que la nueva sede de la plaza de Lugo podrá estar operativa dentro de dos o tres meses, una vez concluyan los trabajos necesarios para acondicionar el espacio. A partir de ahí, A Coruña pasará a funcionar como centro de operaciones de una estructura con vocación cada vez más internacional.
A este movimiento se suma la apertura en Lima de una sociedad denominada Venancio Salcines que, según explica, ya está constituida y operativa en Perú. La implantación en el país latinoamericano se integra así en ese proceso de expansión exterior, mientras que la sede coruñesa actuará como referencia para coordinar la actividad de los distintos proyectos.
La nueva estructura contará además con responsabilidades diferenciadas. Gisela Riazor asumirá la dirección general de la Fundación Venancio Salcines, mientras que Goretti Diéguez estará al frente de Salcines International Talent. Salcines resume entre bromas su propio papel en el proyecto: «Yo soy el dueño. Lo que pasa es que me gusta la guerra y voy con ellas a operar».
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