Veintidós mandatarios de la Unión Europea, entre los que se encuentra la socialdemócrata Mette Fredediksen, ha escrito una carta en la que expresan su preocupación por lo ocurrido en Ceuta al tiempo que denuncian las “repercusiones de los cruces incontrolados de la frontera” lo que “puede alentar otros intentos de este tipo”.En la carta se solicita una convocatoria de un consejo de ministros de interior, que se desarrollará en las próximas horas. A esta carta ha respondido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestando su preocupación por la reciente reacción que algunos gobiernos europeos han mostrado ante lo ocurrido en la frontera de Ceuta a los que acusa de “atacar a España”.Esta situación inédita que se está produciendo en el seno de la Unión Europea no solo pone sobre la mesa la división que producen dos concepciones de política migratoria, la que lidera la mandataria Italiana, Giorgia Meloni, y la que representa el presidente español. También deja en evidencia, en este caso, la actitud de Pedro Sánchez de salvar el papel de Marruecos en esta crisis, un dato que preocupa en Europa. Ceuta es al mismo tiempo frontera de España y de Europa.El comunicado del Gobierno de Marruecos de las últimas horas está muy lejos de condenar, como hizo en el año 21, la utilización de la migración como instrumento de presión internacional. El lugar de España es la Unión Europea y su soberanía, que es también la de Europa, debe ser protegida ante las formas de invasión práctica que provocan además graves crisis humanitarias. Pedro Sánchez debiera afianzar sus vínculos con Europa y no convertirse en un verso suelto y causa de no pocos problemas.
Veintidós mandatarios de la Unión Europea, entre los que se encuentra la socialdemócrata Mette Fredediksen, ha escrito una carta en la que expresan su preocupación por lo ocurrido en Ceuta al tiempo que denuncian las “repercusiones de los cruces incontrolados de la frontera” lo que “puede alentar otros intentos de este tipo”.
En la carta se solicita una convocatoria de un consejo de ministros de interior, que se desarrollará en las próximas horas. A esta carta ha respondido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestando su preocupación por la reciente reacción que algunos gobiernos europeos han mostrado ante lo ocurrido en la frontera de Ceuta a los que acusa de “atacar a España”.
Esta situación inédita que se está produciendo en el seno de la Unión Europea no solo pone sobre la mesa la división que producen dos concepciones de política migratoria, la que lidera la mandataria Italiana, Giorgia Meloni, y la que representa el presidente español. También deja en evidencia, en este caso, la actitud de Pedro Sánchez de salvar el papel de Marruecos en esta crisis, un dato que preocupa en Europa. Ceuta es al mismo tiempo frontera de España y de Europa.
El comunicado del Gobierno de Marruecos de las últimas horas está muy lejos de condenar, como hizo en el año 21, la utilización de la migración como instrumento de presión internacional. El lugar de España es la Unión Europea y su soberanía, que es también la de Europa, debe ser protegida ante las formas de invasión práctica que provocan además graves crisis humanitarias. Pedro Sánchez debiera afianzar sus vínculos con Europa y no convertirse en un verso suelto y causa de no pocos problemas.