Вход на сайт

Просмотр новости

Найдите то, что Вас интересует

Rubén y Atteneri, la pareja canaria que empezó una nueva vida en Suiza entre tortillas, idiomas y encuentros inesperados

Дата публикации: 06-10-2026 17:35:40

Un cliente que pide un cuchillo y parece estar preguntando por una mesa. Otro que, a miles de kilómetros de Tenerife, resulta haber comido en el restaurante de la familia. Y unos vídeos que comenzaron como una forma de tranquilizar a sus madres y terminaron llegando a personas que también se plantean hacer las maletas.

Основное содержимое страницы с новостью.

Un cliente que pide un cuchillo y parece estar preguntando por una mesa. Otro que, a miles de kilómetros de Tenerife, resulta haber comido en el restaurante de la familia. Y unos vídeos que comenzaron como una forma de tranquilizar a sus madres y terminaron llegando a personas que también se plantean hacer las maletas.

Rubén y Atteneri han reunido unas cuantas anécdotas desde que se fueron a trabajar a Suiza. Pero su historia empezó mucho antes de compartirla en redes.

La primera en dar el paso fue Atteneri. Trabajaba en prevención de riesgos laborales en Tenerife cuando decidió dejar su empleo y probar suerte sola en Suiza. Estuvo allí durante noviembre, diciembre y enero. Al regresar a la isla, tenía una propuesta para Rubén: "Vámonos". Él dijo que sí.

Por entonces, Rubén trabajaba por las noches en la recogida de basura y por las tardes en el restaurante familiar. Ambos comenzaron a enviar currículums hasta encontrar una oportunidad que les permitiera marcharse juntos.

Una oportunidad para los dos

La búsqueda requirió muchos intentos. Las entrevistas coincidían a menudo con el horario laboral de Rubén y Atteneri se encargaba de explicar su situación y hablar con los posibles empleadores. Su inglés fluido ayudó a abrir camino.

Rubén partía con bastante menos soltura: no sabía alemán y apenas hablaba inglés, aunque en su currículum había indicado un nivel medio-alto. Ahora lo cuenta con humor, pero reconoce el miedo con el que llegó, convencido de que acabarían descubriendo la diferencia.

Rubén y Atteneri descubren los supermercados de su nuevo hogar.

Rubén y Atteneri descubren los supermercados de su nuevo hogar. / Dosguanchesporahi

Finalmente, un hotel que buscaba una pareja los contrató a ambos. Con el trabajo confirmado, Rubén pidió una excedencia y en noviembre viajaron juntos a Suiza. Atteneri empezó como camarera de pisos y él como friegaplatos.

Para ella, la adaptación al idioma fue más sencilla. Su jefa y un compañero hablaban español y podía comunicarse en inglés con sus superiores. Está contenta con el equipo y con el trato recibido, aunque subraya la dureza física del trabajo.

Él se apoyaba en el traductor. Escribía lo que necesitaba decir, memorizaba la frase y salía a buscar a su jefe. Si alguien lo llamaba por el camino, a veces seguía de largo: detenerse podía hacer que olvidara lo aprendido.

Aprender alemán entre tortillas y huevos fritos

Aproximadamente una semana después, quedó libre una plaza en el bufé de desayunos. Rubén tenía unos siete años de experiencia en hostelería y cafetería en Canarias, además de haber trabajado en la cocina del restaurante familiar. Sus responsables le ofrecieron el puesto y aceptó.

Rubén, en el bufé de desayunos del hotel donde trabaja en Suiza, con las montañas al fondo.

Rubén, en el bufé de desayunos del hotel donde trabaja en Suiza, con las montañas al fondo. / Dosguanchesporahi

En pocos días pasó de fregar platos a preparar tortillas y huevos ante unos 180 clientes, en su mayoría de habla alemana. Esa noche se puso a estudiar las palabras que iba a necesitar: cebolla, verduras, jamón, champiñones…

Al principio no entendía las frases completas. Buscaba palabras conocidas entre todo lo que escuchaba. Si distinguía "Omelett", sabía que le pedían una tortilla; si oía "Spiegelei", tocaba preparar un huevo frito. Con los ingredientes memorizados y la repetición diaria fue ganando soltura.

También llegaron los malentendidos. Un cliente pidió un cuchillo utilizando la palabra alemana "Messer", pero Rubén creyó escuchar "mesa". Pensó que tenía delante a alguien que hablaba español y buscaba dónde sentarse. La confusión se resolvió cuando apareció el maître y entregó un cuchillo al visitante.

Atteneri, durante su jornada como camarera de pisos en el hotel donde trabaja en Suiza.

Atteneri, durante su jornada como camarera de pisos en el hotel donde trabaja en Suiza. / Dosguanchesporahi

Otro encuentro le llevó directamente a casa. Un cliente, al saber que era canario, comenzó a hablarle en español. Había vivido unos siete años en las islas y regresado a Suiza tras cerrar su negocio durante la pandemia. Cuando Rubén precisó que era de Ifonche, en el sur de Tenerife, el hombre recordó un restaurante al que lo había llevado su jardinero para comer conejo frito encebollado.

Era el de su familia. "El mundo es un pañuelo", recuerda Rubén.

Los vídeos que empezaron por sus madres

La estancia tampoco terminó como habían previsto. Cerca de un mes antes de acabar la temporada, el hotel ofreció un contrato indefinido a cada uno. Aceptaron quedarse.

Mientras construían esa nueva rutina, comenzaron a grabar su día a día. Así nació DosGuanchesPorAhí, sin un plan para conseguir seguidores. Querían que sus familias vieran dónde estaban, qué hacían y que se encontraban bien. "Somos muy madreros", explican.

Atteneri y Rubén decidieron empezar una nueva vida en Suiza, lejos de Canarias.

Atteneri y Rubén decidieron empezar una nueva vida en Suiza, lejos de Canarias. / Dosguanchesporahi

Los vídeos fueron llegando a personas que no conocían. Ahora reciben preguntas de quienes quieren trabajar en Suiza. Su respuesta remite al esfuerzo que hubo antes de conseguir los contratos: muchos currículums, entrevistas, negativas y nuevos intentos.

Ahorrar lejos de donde quieren vivir

La estabilidad no ha borrado la añoranza. Echan de menos a sus familias, a su perro, la comida canaria, las playas y el clima. Si eligieran únicamente por el lugar donde desean vivir, se quedarían en Canarias, aseguran.

La razón principal para continuar en Suiza es económica. Según cuentan, su capacidad de ahorro es aproximadamente cuatro veces superior a la que tenían en las islas. Quieren aprovechar esa oportunidad para trabajar, ahorrar y conocer otro país.

Atteneri y Rubén disfrutan del paisaje nevado de las montañas suizas.

Atteneri y Rubén disfrutan del paisaje nevado de las montañas suizas. / Dosguanchesporahi

Vivir fuera también les ha hecho valorar más el tiempo con los suyos y los momentos que antes daban por hechos. Entre las anécdotas que comparten hay una adaptación que sigue en marcha y una casa a la que echan de menos.

Si pudieran hablar con aquellos Rubén y Atteneri que estaban a punto de coger el avión, tendrían un consejo para los dos: "Sean fuertes. Y tengan paciencia".

Схожие новости

#Наименование новостиТональностьИнформативностьДата публикации
1Paar bucht Ferienwohnung in Spanien für Hochzeitstag - dann entdecken sie eine Kamera im Airbnb09.3523-08-2026
2Casi 900.000 turistas descubren el Norte al año por su oferta alternativa al sol y playa05.8321-09-2026
3« Mules d'argent » : Dix millions de francs en espèce cachés dans des produits cosmétiques07.1404-10-2026
4Турист искусал и избил свою девушку на отдыхе, после чего расплакался, увидев на ней синяки и ссадины07.6628-09-2026
5Vídeo: el espectacular recibimiento en Asturias de la Selección Española09.1502-10-2026
6De viaje soñado a pesadilla: la odisea de un conductor chino al cruzar la frontera con Europa06.6302-09-2026
7Los conductores del bus del Valladolid en el que se coló un menor marroquí: «Pensábamos que Latasa nos estaba vacilando»06.4622-09-2026
8Тревел-блогерша описала удивляющие русского туриста привычки в Грузии022.530-09-2026
9Los conductores del bus del Valladolid en el que se coló un menor marroquí: «Pensábamos que Latasa nos estaba vacilando»06.4622-09-2026

Классификация: . Схожих патентов: 0. Схожих новостей: 9. Тональность: 0. Информативность: 5.73. Источник: www.laprovincia.es.