Las personas con lupus eritematoso sistémico (LES) -una enfermedad autoinmune sistémica que puede afectar a diferentes órganos y asociarse a múltiples complicaciones-, tienen, aproximadamente, el doble de riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, como infartos o ictus, respecto a la población general. El incremento se relaciona con factores tradicionales, como la hipertensión arterial o el colesterol elevado, y con otros propios de la enfermedad, entre ellos la inflamación crónica y la exposición prolongada a corticoides.Seguir leyendo....
Las personas con lupus eritematoso sistémico (LES) -una enfermedad autoinmune sistémica que puede afectar a diferentes órganos y asociarse a múltiples complicaciones-, tienen, aproximadamente, el doble de riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, como infartos o ictus, respecto a la población general. El incremento se relaciona con factores tradicionales, como la hipertensión arterial o el colesterol elevado, y con otros propios de la enfermedad, entre ellos la inflamación crónica y la exposición prolongada a corticoides.
Además, el impacto cardiovascular puede aparecer desde las primeras fases del lupus. De hecho, un estudio del registro español RELESSER -publicado en 2024-, puso de manifiesto que el daño orgánico acumulado aparece fundamentalmente durante el primer año tras el diagnóstico y que las complicaciones cardiovasculares contribuyen "de forma relevante a este daño precoz".
"Estos hallazgos refuerzan la necesidad de iniciar la prevención cardiovascular desde el diagnóstico", destaca la doctora Clara Moriano, una de las coordinadoras del 'XVIII Curso de Lupus Eritematoso Sistémico y Síndrome Antifosfolipídico', organizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER), con la colaboración de GSK, que se ha celebrado los días 16 y 17 de octubre en Córdoba.
Nuevas terapiasEn el encuentro, se ha destacado, por otro lado, que el abordaje del lupus ha experimentado importantes avances en los últimos años con la incorporación de nuevas terapias biológicas. Estos progresos están permitiendo mejorar el control de la enfermedad, reducir la exposición a corticoides y prevenir la aparición de complicaciones y daño orgánico irreversible.
"En la última década, hemos asistido a un cambio de paradigma. Actualmente, no buscamos únicamente controlar los brotes, sino alcanzar la remisión o mantener una actividad mínima, prevenir el daño irreversible y reducir al máximo la exposición a corticoides, intentando retirarlos siempre que sea posible", ha detallado Moriano, una de las coordinadoras del curso de la SER.
La incorporación de terapias biológicas, junto con nuevas combinaciones terapéuticas para la nefritis lúpica, una de las manifestaciones más prevalentes y graves de la enfermedad, ha ampliado las posibilidades de tratamiento, asegura. "Nuestro objetivo ya no es solo que los pacientes vivan más años, sino que lo hagan con menos complicaciones y una mejor calidad de vida", subraya la doctora Moriano, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de León.
Las terapias CAR-TEntre las estrategias más innovadoras, los especialistas destacan las terapias celulares CAR-T, que podrían suponer "un importante avance" para determinados pacientes con lupus grave y refractario a los tratamientos convencionales.
Las CAR-T representan una de las líneas más prometedoras para pacientes con lupus grave y refractario, señalan los médicos
Los primeros resultados publicados en pacientes con enfermedades autoinmunes graves, entre ellos personas con lupus, han mostrado "respuestas clínicas profundas y remisiones mantenidas durante el seguimiento en algunos casos". Estas terapias, dirigidas contra determinadas células del sistema inmunitario, plantean la posibilidad de conseguir una especie de "reinicio" de la respuesta inmunitaria alterada.
"Las CAR-T representan una de las líneas más prometedoras para pacientes con lupus grave y refractario, con el potencial de alcanzar respuestas profundas y reducir la necesidad de tratamientos inmunosupresores crónicos", señala el doctor Tarek Salman, también especialista de Reumatología en el Hospital Universitario del Mar (Barcelona).
Resultados preliminaresEl especialista, sin embargo, pide prudencia ante estos resultados preliminares. "Necesitamos estudios controlados y un seguimiento más prolongado para conocer la duración real de las respuestas, identificar qué pacientes pueden beneficiarse más y establecer el perfil de seguridad a largo plazo", advierte.
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Las recientes suspensiones de algunos ensayos clínicos de terapias CAR-T en enfermedades autoinmunes por motivos de seguridad ponen de manifiesto, concluyen los expertos, la importancia de "evaluar rigurosamente" los posibles riesgos de estas estrategias antes de su incorporación a la práctica clínica.
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