El tamaño de un peludo está relacionado con su esperanza de vida y los estudios científicos apuntan a que el crecimiento acelerado de las razas grandes puede contribuir a que desarrollen determinadas enfermedades
Los perros pequeños y los grandes pertenecen a la misma especie, pero la diferencia de tamaño entre unas razas y otras también está relacionada con una diferencia considerable en su esperanza de vida. Mientras un chihuahua puede superar con frecuencia los 12 años, las razas gigantes suelen tener una vida más corta.
El veterinario Pancho Cavero explica en una publicación en Instagram que existe una razón biológica detrás de esta diferencia. “Los perros grandes no viven menos por ser grandes. Viven menos porque crecen demasiado rápido”, señala. Según el experto, ese crecimiento acelerado hace que su organismo atraviese antes determinadas etapas relacionadas con el envejecimiento.

No significa, sin embargo, que el tamaño permita saber exactamente cuántos años vivirá un peludo. El propio Cavero recuerda que también intervienen factores como la genética, la alimentación, el peso, la actividad física, la prevención y los controles veterinarios.
El crecimiento rápido está relacionado con un envejecimiento más aceleradoLa relación entre tamaño y longevidad también es tratada en el estudio publicado en The American Naturalist, que analizó los datos de más de 56.000 perros pertenecientes a 74 razas y concluyó que los perros de mayor tamaño presentan una tasa de envejecimiento más rápida.
Los investigadores observaron que el aumento del tamaño corporal estaba relacionado con una reducción de la esperanza de vida y plantearon que las diferencias en la velocidad de crecimiento durante las primeras etapas de la vida podían explicar parte de este fenómeno.
Cavero resume esta diferencia comparando razas pequeñas y gigantes: mientras las primeras pueden situarse aproximadamente entre los 12 y los 16 años de media, las grandes suelen hacerlo entre los 8 y los 12, y algunas razas gigantes, como el gran danés, pueden quedarse en torno a los 5-8 años. La cifra concreta cambia según la raza y el individuo, pero la tendencia general es clara: dentro de los peludos, un mayor tamaño corporal se asocia con una menor longevidad.
El cáncer, uno de los grandes interrogantes
Una de las hipótesis que intenta explicar esta relación tiene que ver precisamente con las enfermedades asociadas al envejecimiento. Una investigación de Jack da Silva y Bethany Cross, publicada en 2023, volvió a confirmar la relación inversa entre tamaño corporal y esperanza de vida después de tener en cuenta la historia evolutiva de las razas. El trabajo señala al cáncer como una de las principales causas relacionadas con este patrón.
La idea es que la selección de perros cada vez más grandes ha estado acompañada por cambios en la velocidad de crecimiento. Según los investigadores, los mecanismos de defensa frente al cáncer podrían no haberse adaptado al mismo ritmo que el aumento del tamaño corporal.
Asimismo, los problemas no se limitan al cáncer. El Royal Veterinary College también ha estudiado las enfermedades de las razas gigantes y ha encontrado una elevada presencia de trastornos musculoesqueléticos, cutáneos y del oído. En una investigación con 28.345 perros de 28 razas gigantes, la edad media de muerte registrada fue de 7,68 años.
Por eso, conocer esta relación no significa asumir que un perro grande necesariamente tendrá una vida corta, sino entender que sus necesidades cambian con su tamaño. Una alimentación adecuada, mantener un peso saludable, adaptar la actividad física y realizar controles veterinarios pueden ayudar a detectar problemas de forma temprana.