El entrenador del Real Madrid no quiso dar pistas, ni valorar a Lamine Yamal o Flick, y reivindicó que su equipo no es un “producto acabado”
Los que esperaban una conferencia de prensa punzante se quedaron con las ganas. Antes del clásico, Jose Mourinho fue prudente, con algún mensaje pero sin estridencias ni valoraciones sobre el Barça de Hansi Flick. Tampoco sobre Lamine Yamal, el jugador del momento, ni sobre los árbitros.
“Los clásicos son diferentes, lo que pasó antes no tiene mucho sentido”, se arrancó el portugués, dejando claro que, pese a la derrota del Barça ante el PSG, “los que piensan que nos golearán lo seguirán pensando... Aunque hubiésemos perdido 1-4 ante el Leipzig yo seguiría pensando lo mismo de este clásico”, advirtió.
”El Madrid con Mourinho gana títulos”, dijo. Y no se quiere tomar este encuentro como una final: “No va a ser la prueba del algodón”. Ni quiso ni dar pistas sobre la alineación (“no diré nada”), ni sobre la estrategia de juego (“haz otra pregunta, soy honesto, podría dar vueltas en mi respuesta sin decir nada”) ni tampoco sobre Lamine Yamal: “Son todos muy buenos. Es como el Madrid. No consigo encontrar uno que no sea muy bueno... Es un gran jugador y se le respeta. Otra cosa es cambiar planes o estructuras u olvidar tu esencia. No lo haremos. Ni con él ni con adversario”, soslayó.
Ni siquiera se enredó hablando de Flick: ”No entiendo por qué me hacen preguntas de los adversarios. Es un gran entrenador y está haciendo un óptimo trabajo”. Ni de su vuelta al Camp Nou: “Es un estadio más”.
Donde sí quiso ahondar es en dos aspectos. El primero, el arbitral, aunque de forma velada. Fermín López dijo en Teledeporte que el discurso de los árbitros del Real Madrid ya cansa. Preguntado por ello, Mourinho lo dijo todo en pocas palabras: ”A nosotros nos cansan otras cosas que siguen pasando y a Fermín le cansa nuestro discurso. Así es”.
Otra de las preguntas giró entorno a Munuera Montero, posible árbitro de este encuentro, quien contrató los servicios del hijo de Negreira para realizar informes. La pregunta le pilló desprevenido al propio portugués, aunque razonó lo siguiente: ”Me pillas por sorpresa. Nunca me molesta el nombre del árbitro. Parto siempre del principio de que el árbitro es bueno. No me molesta quién es. Lo que me molesta un poco es cuando se rompen las reglas que de momento, según informaciones internas, no se han roto. Hace tres semanas salió el de uno, esta semana el otro. Nadie me ha dicho quien será. Sea quien sea que le vaya bien”, argumentó.
Mourinho, quien dijo que no se deja la barba por superstición y bromeo (“si me dices que estoy feo me lo pienso”), también se explayó al defender su proyecto y el poco tiempo que ha tenido para entrenar a la plantilla: “No me afecta que se hable bien del Barcelona y para ser honesto hay partidos en los que obviamente merece que se hable muy bien, cuando hacen cosas muy muy buenas. En nuestro caso se nos mira como un producto acabado. Y los productos acabados son muy difíciles, porque nunca lo están. Pero otros hablan de fase adelantada cuando estamos solo tres meses. Si quitamos las selecciones es mes y medio o dos meses. Y se habla como producto acabado. Es un producto inicial. El entrenador está conociendo, analizando y poco a poco definiendo caminos. No me parece justo las comparaciones”, finalizó.