La Fundació SERGI aspira a sumar entre ocho y diez viviendas a su bolsa en un plazo de cinco meses
La Fundació SERGI de Girona, que desde hace 25 años trabaja en pro de la vivienda digna y asequible, hace un llamamiento a particulares para que cedan sus pisos vacíos para incorporarlos al mercado del alquiler asequible. El objetivo es alcanzar entre ocho y diez viviendas en un plazo de cinco meses y sumar más ayuntamientos que respalden su iniciativa. De momento, cuentan con la colaboración de siete municipios de la demarcación.
Con esta iniciativa, la entidad quiere poner su “grano de arena” ante una demanda social creciente como es la dificultad para encontrar un hogar a un precio asequible. En el año 2025 la entidad gestionó 165 viviendas, pero apenas pueden dar respuesta al 10% de las demandas que reciben.
Desde la entidad estiman que solo pueden dar respuesta a un 10% de las demandas que recibenCon el fin de aumentar su bolsa de alquiler social, han puesto en marcha esta campaña que tiene como principales destinatarios a pequeños propietarios que tienen pisos vacíos y que por una razón u otra no se atreven a ponerlos en alquiler. “Queremos transmitir la idea de que no es inseguro alquilar”, explicaba hoy en rueda de prensa Marc Puntunet, coordinador del área de vivienda de la fundación.
La entidad, que hará de mediador entre el propietario y el inquilino, ofrece una serie de garantías a todo aquel que decida ceder su piso. El contrato de cesión se firmará por un plazo de siete años, pero el dueño podría recuperarlo siempre que quiera. Desde la Fundació SERGI, se garantiza el cobro del alquiler puntualmente a principios de cada mes. Si por alguna razón u otra el inquilino no pudiera pagar, se haría cargo del pago el Ayuntamiento que respalda la iniciativa.
Desde la fundación, también se harán cargo de un seguro multirriesgo y se procederá a la tramitación para solicitar el Certificado de Eficiencia Energética y la cédula de habitabilidad. También realizará todas las gestiones administrativas y hará un seguimiento periódico de la vivienda. La entidad adopta el compromiso devolver el piso en perfecto estado una vez finalice el periodo de cesión.
“Queremos dar confianza a las personas que quieren alquilar su piso, ofrecerles garantías”, explica Albert Quintana, presidente de la Fundació SERGI. En definitiva, quieren resolver preguntas como: ¿qué ocurre si no me pagan el alquiler?, ¿qué pasa si hay conflictos? y ¿qué sucede si necesito recuperar la vivienda?.
Marc Puntunet
Coordinador del área de vivienda de la Fundació SERGI
Los principales beneficiarios de esta iniciativa son jóvenes, familias, personas mayores, personas sin hogar y mujeres víctimas de violencia machista. La entidad hará un cribado de los inquilinos y decidirá quien podrá beneficiarse de un alquiler asequible.
El precio estará fijado por el baremo de referencia en zonas tensionadas, partiendo de la parte baja. De momento, se han sumado a la iniciativa municipios más bien pequeños, fuera de las ciudades más pobladas de la provincia como puede ser Girona o Figueres. “Los núcleos antiguos de municipios pequeños van quedando abandonados y son un buen nicho donde encontrar vivienda”, afirma Puntunet.
La cesión será por un periodo de siete años y la entidad garantiza el cobro del alquiler puntualmente a principios de cada mesDe momento, colaboran en la iniciativa los ayuntamientos de Llagostera, Platja d'Aro, Sils, Celrà, Vidreres, Banyoles y Calonge. Algunos de esos municipios bonifican una parte del IBI a propietarios que pongan a disposición sus pisos para el alquiler social.
Desde la entidad no descartan ampliar el número de ayuntamientos en los próximos meses. Esta campaña se suma a otras que en los últimos años ha impulsado esta fundación para fomentar el alquiler social. La entidad también rehabilita pisos viejos a cambio que sus dueños los pongan en alquiler. Actualmente, la bolsa de la Fundació SERGI gestiona unos 150 inmuebles, de los cuales ochenta están en Lloret de Mar. El resto se ubican en Figueres, Girona y municipios del entorno.