La pugna por alcanzar la mayoría absoluta en el Senado la próxima legislatura ha obligado a los bloques de izquierda y derecha a explorar alianzas teniendo en cuenta el valor estratégico de la Cámara Alta, ya que puede ser decisivo en la renovación de varios magistrados del Tribunal Constitucional y otros órganos, la aplicación del artículo 155 y el ritmo legislativo.