El Real Madrid lleva años instalado en un estado de permanente sospecha hacia los árbitros, y esta semana la tensión ha alcanzado uno de sus puntos más altos. La expulsión de Vinicius Jr. ante el Villarreal y las declaraciones de Javier Tebas sobre los vídeos de Real Madrid TV volvieron a encender la mecha en el club blanco, que ya había mostrado su malestar a lo largo de los últimos días con varios comunicados oficiales. Pero fue en el Santiago Bernabéu, en los primeros minutos del partido de Liga ante el Sevilla, donde ese descontento terminó por estallar.
El Real Madrid lleva años instalado en un estado de permanente sospecha hacia los árbitros, y esta semana la tensión ha alcanzado uno de sus puntos más altos. La expulsión de Vinicius Jr. ante el Villarreal y las declaraciones de Javier Tebas sobre los vídeos de Real Madrid TV volvieron a encender la mecha en el club blanco, que ya había mostrado su malestar a lo largo de los últimos días con varios comunicados oficiales. Pero fue en el Santiago Bernabéu, en los primeros minutos del partido de Liga ante el Sevilla, donde ese descontento terminó por estallar.
El fondo sur, donde se ubica la grada de animación, fue el sector más beligerante contra LaLiga y más cercano al palco de Florentino. Antes de que el balón echara a rodar, los aficionados desplegaron una gran pancarta con un mensaje inequívoco: “No es fútbol, son Tebas y Negreira”. El detalle no pasó desapercibido: los dos nombres propios aparecían escritos en letras azulgranas, una alusión directa al FC Barcelona y al caso Negreira, que sigue muy presente en el imaginario del madridismo.
La pancarta fue solo el principio. La protesta visual se acompañó de un coro de cánticos dirigidos contra la Federación Española de Fútbol, contra Tebas y contra el club catalán, en una muestra de hartazgo que se extendió más allá de la grada de animación.
Cinco minutos de cánticosDurante los primeros cinco minutos del encuentro, el estadio merengue convirtió el partido en un escenario de protesta. Desde las gradas se escucharon con fuerza gritos como “Corrupción en la Federación”, “Tebas, vete ya”, “Laporta sigue pagando” o “Negreira sigue pitando”, entre otros. Un ambiente que reflejaba el clima de enfrentamiento abierto que vive el club con las instituciones del fútbol español.
Lo vivido en el Bernabéu no es un episodio aislado. El Real Madrid mantiene desde hace años una guerra constante contra LaLiga y el colectivo arbitral, con Real Madrid TV como uno de sus principales altavoces a través de vídeos en los que analiza y cuestiona las decisiones de los colegiados.

El presidente de Laliga Javier Tebas. / Chema Moya / EFE
Precisamente esos vídeos fueron el detonante del último choque. Esta misma semana, Tebas comparó la estrategia de comunicación del club blanco con los mecanismos de la propaganda nazi. “Son mecanismos que se estudian en las facultades de Periodismo”, llegó a afirmar el presidente de LaLiga, que posteriormente aclaró que no se refería a la ideología nazi.
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La respuesta del Real Madrid no se hizo esperar. El club emitió un comunicado en el que exigía la dimisión de Javier Tebas y en el que consideró “absolutamente intolerable y de extraordinaria gravedad que quien ocupa dos cargos de máxima responsabilidad en el fútbol español recurra a una comparación con los métodos de propaganda del régimen nazi para desacreditar a nuestro club, a su dirección y a su televisión”.
Fuente: Sport