Esta artista de 48 años cambió la investigación de mercados por una pasión que descubrió por casualidad y que hoy le permite convertir el vidrio en fresas, tomates, cebollas y gildas
10/10/2026 Actualizado a las 20:37h.
«¡Pasen sin miedo! La maestra es buena y no muerde (casi)», se lee en el cartel que Olga Feygina ha colocado en el escaparate ... de su tienda-taller del Casco Viejo. Una simpática invitación a entrar en este fascinante universo del vidrio de Murano, donde esta artista georgiana de 48 años trabaja con el soplete para crear joyas únicas con forma de fresas, cebollas, uvas, tomates o gildas. «El vidrio ha cambiado muchísimo mi vida. Y a mí también. Vine a Bilbao hace tres años, con mi hijo y dos maletas. La ciudad ha influido muchísimo en mis trabajos. Se han vuelto más libres, más atrevidos y con más humor. Y también he encontrado a una persona que no se ha asustado de todas mis locuras e ideas, porque dentro de muy poco nos casamos», ríe Olga desde Glass Art Studio, el singular espacio que abrió en febrero del año pasado en el número 5 de Barrenkale Barrena.