“Ella es mi Tatiana, ella es mi Daisy, ella es mi mundo”. Suenan los primeros acordes de Malibú, el éxito internacional del cantante español Rusowsky, y entre las filas de militantes que abarrotan el Centro de Arte Tomás y Valiente aparece Pedro Sánchez. Baño de multitudes para el secretario general de los socialistas y presidente del Gobierno en este comité federal atípico que se ha convertido en el primer gran mitin de campaña y que no se ha celebrado en la sede federal de Ferraz sino en Fuenlabrada, bastión simbólico en el que el PSOE gobierna desde hace 47 años. Los militantes le dan la mano, le abrazan e incluso le piden algún autógrafo. Sánchez llega al escenario de la mano de su esposa, Begoña Gómez. Se abrazan, se besan y la multitud aplaude. Es la fotografía del día. Un gesto de apoyo a Gómez que finalmente se sentará en el banquillo para ser juzgada por un jurado popular por los delitos de tráfico de influencia y malversación tras una instrucción , llevada a cabo por el juez Juan Carlos Peinado, plagada de irregularidades. Nada más empezar su intervención, Sánchez pide una camiseta con el lema de la campaña socialista, “Esta es la fuerza de la gente”; no se la ha quitado durante todo el discurso. Ya desde el escenario, le ha dado las gracias a Begoña por ser su esposa y la madre de sus hijos: “Nos han intentado quebrar de todas las maneras, pero no han podido. Hoy estamos más unidos y somos más fuertes que nunca. Así que lo escuchen alto y claro: te quiero”. Entre aplausos, se han vuelto a besar. Arropado por todos los ministros y por numerosos líderes territoriales, el presidente del Gobierno ha cargado contra los recortes y los sacrificios que piden la derecha y la ultraderecha a los trabajadores, los pensionistas o las mujeres, pero “nunca a los de arriba”. Y ha reivindicado la apuesta del Gobierno por el feminismo y el “no a la guerra” frente a los que callan ante el genocidio de Israel, momento en el que el público se ha levantado para corear el lema antibelicista. Sánchez ha vuelto a advertir sobre la ola reaccionaria que atraviesa el mundo y en la que España ya no es una excepción: “Están aquí, están en España, en Europa, en Estados Unidos y hay que frenarlos”. Y mensaje directo a las derechas que amenazan con tocar las pensiones: "Si les gustan las motosierras, al aserradero".También ha tenido palabras de recuerdo para la recientemente fallecida Maricarmen, la anciana de 87 años cuyo desahucio ha provocado la mayor oleada de indignación y movilización por el derecho a la vivienda en España. El lema de la campaña, ha dicho, es un homenaje a las personas que se manifiestan en las plazas y a la propia Maricarmen: “Porque antes de morir nos dijo a todos: lo que he sufrido que no lo vuelva a sufrir nadie más”. Para Feijóo –al que ha definido como “todo un personaje”– también ha tenido palabras, mofándose de uno de sus últimos despistes en el que habló de “jetas” y se señaló así mismo. “El tío se lo dice todo. Es impresionante”, ha concluido. El presidente del Gobierno ha terminado el mitin ovacionado por la multitud y bailando, de nuevo, al ritmo de Rusowsky. El comité se ha celebrado un día después de la dimisión de la portavoz socialista, Montse Mínguez, por las críticas a los negocios inmobiliarios de su pareja, Sergi Vélez, cuya empresa, según desveló el digital Artículo 14, posee más de treinta viviendas en alquiler en Lleida y ha sido señalada por promover varios desahucios. Este viernes, la ya exportavoz del PSOE publicaba un mensaje en sus redes sociales en el que aseguraba que, “con la conciencia tranquila, la cabeza alta y la fidelidad intacta a mis principios”, había tomado la decisión de “dar un paso atrás, convencida de que es lo mejor para el proyecto colectivo”. El partido anunciaba esta misma mañana que la nueva portavoz será la actual secretaria de Organización, Rebeca Torró.Los líderes territoriales han mostrado su apoyo a Mínguez, siguiendo la estela del presidente del Gobierno, que este viernes desde Bruselas lamentó su dimisión. “Quienes practican la crueldad han conseguido que hoy haya una mujer rota”, señalaba Patxi López asegurando que acudía al comité con “una enorme tristeza” porque la hasta ahora portavoz socialista “nunca favoreció los intereses de su pareja”. El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, la definía como una “excelente portavoz” y “una mujer valiente”. “Estamos en un momento en el que parece que todo vale”, recordando que él también ha sido “víctima de ataques difamatorios”. Así mismo, todos los dirigentes han sacado pecho por el “histórico” acuerdo alcanzado con el Frente Amplio para presentarse con una lista unitaria al Senado. “Que no se pierda ni un solo voto”, ha reclamado el secretario general de los socialistas vascos, Eneko Andueza. “Es un paso de gigante para los que quieren seguir avanzando en este país”, señalaba López. El comité ha ratificado las candidaturas al Congreso y al Senado. En Madrid, Sánchez volverá a encabezar la candidatura, acompañado por Margarita Robles como número dos, Félix Bolaños en el tercer puesto y Grande-Marlaska en el quinto. La ministra de Defensa conserva una posición destacada pese a las diferencias surgidas en el Ejecutivo por la crisis de Ceuta. El ministro del Interior abandona la cabecera de lista por Cádiz, que ocupará José Manuel Albares. También repiten Óscar Puente por Valladolid con Ana Redondo como número dos; Isabel Rodríguez por Ciudad Real; Patxi López por Bizkaia y Elma Saiz por Navarra. En Valencia, la candidatura estará encabezada por Pilar Bernabé. En Cataluña, el PSC apuesta por Jordi Hereu por Barcelona. Según ha informado la formación, por primera vez habrá más mujeres que hombres encabezando las listas: un 52% en el Congreso. Sanchez ha apostado por la continuidad y por rodearse de su núcleo duro, pero las candidaturas también dejan conflictos internos. El más significativo, el de Burgos, donde Ferraz ha apartado al exlíder del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, de la lista al Senado pese al respaldo de las agrupaciones locales y la dirección provincial. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, muy crítico con la gestión de Pedro Sánchez, ha sido el único líder territorial que no ha acudido al comité federal. “Es una reunión de trámite en la que solo se ratifican las listas, sin posibilidad de intervención”, han señalado fuentes de su entorno. El resto de líderes han mostrado su apoyo al presidente del Gobierno y han destacado la importancia de un gobierno progresista que evite una coalición de PP y Vox y que centre sus políticas en los servicios públicos y en la vivienda. “Nos jugamos el futuro para que nuestro país siga avanzando en la senda de los derechos”, señalaba Pilar Alegría, secretaria general de los socialistas en Aragón y exministra de Educación.
“Ella es mi Tatiana, ella es mi Daisy, ella es mi mundo”. Suenan los primeros acordes de Malibú, el éxito internacional del cantante español Rusowsky, y entre las filas de militantes que abarrotan el Centro de Arte Tomás y Valiente aparece Pedro Sánchez. Baño de multitudes para el secretario general de los socialistas y presidente del Gobierno en este comité federal atípico que se ha convertido en el primer gran mitin de campaña y que no se ha celebrado en la sede federal de Ferraz sino en Fuenlabrada, bastión simbólico en el que el PSOE gobierna desde hace 47 años. Los militantes le dan la mano, le abrazan e incluso le piden algún autógrafo. Sánchez llega al escenario de la mano de su esposa, Begoña Gómez. Se abrazan, se besan y la multitud aplaude. Es la fotografía del día. Un gesto de apoyo a Gómez que finalmente se sentará en el banquillo para ser juzgada por un jurado popular por los delitos de tráfico de influencia y malversación tras una instrucción , llevada a cabo por el juez Juan Carlos Peinado, plagada de irregularidades.