Lorca continúa dando pasos firmes y decididos hacia la recuperación económica, residencial y estética de su casco histórico. Dentro del objetivo municipal para coser el paisaje urbano fracturado y acabar con los solares abandonados y espacios con medianeras vistas, el próximo Pleno municipal, que se celebrará el 26 de octubre, aprobará la declaración de incumplimiento del deber de edificar y la posterior subasta pública (venta forzosa) de un total de cuatro solares que no han acreditado su voluntad de construir pese a los plazos concedidos.
Lorca continúa dando pasos firmes y decididos hacia la recuperación económica, residencial y estética de su casco histórico. Dentro del objetivo municipal para coser el paisaje urbano fracturado y acabar con los solares abandonados y espacios con medianeras vistas, el próximo Pleno municipal, que se celebrará el 26 de octubre, aprobará la declaración de incumplimiento del deber de edificar y la posterior subasta pública (venta forzosa) de un total de cuatro solares que no han acreditado su voluntad de construir pese a los plazos concedidos.
Así lo ha informado la edil de Urbanismo en el Ayuntamiento de Lorca, María Hernández, que ha explicado que estos cuatro enclaves urbanos que saldrán a subasta se ubican -concretamente- en el eje del Puente de la Alberca y la calle Santo Domingo, abarcando la parcela de la calle Puerta de San Ginés y Los Tintes (parcela 2), el solar de la calle Los Tintes (parcela 3), la parcela comercial y residencial de la calle Santo Domingo (parcela 6) y el solar de la calle Arquillo (parcela 8).
«Quince años después de los terremotos del 11 de mayo de 2011, Lorca continúa afrontando uno de los mayores retos urbanísticos y patrimoniales de su historia reciente: la recuperación definitiva del casco histórico tras las demoliciones provocadas por los graves daños sísmicos», ha indicado la edil.
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De los más de 107 solares vacíos que llegó a contabilizar el servicio de Urbanismo municipal en la zona monumental, un total de 86 fueron generados directamente a partir de los terremotos de mayo de 2011. Solo 3 de ellos existían antes de la aprobación del PEPRI (año 2000), y los 104 restantes surgieron con posterioridad a esa fecha. A los solares producto de demoliciones por ruina inminente se sumaron fachadas “apeadas” con estructuras metálicas de hierro y hormigón que, durante más de una década, configuraron una imagen de deterioro y abandono en las principales calles del casco antiguo; una imagen que se intenta revertir.