'La isla de las tentaciones 11' vivió este lunes una de sus entregas más intensas hasta la fecha. La noche estuvo prácticamente monopolizada por las hogueras, con Paola, Gema, Miguel, Rubén y Nacho completamente desbordados al descubrir hasta dónde habían avanzado sus parejas en las villas. El programa terminó dejando varias relaciones seriamente tocadas y más de una huida desesperada.Seguir leyendo....
'La isla de las tentaciones 11' vivió este lunes una de sus entregas más intensas hasta la fecha. La noche estuvo prácticamente monopolizada por las hogueras, con Paola, Gema, Miguel, Rubén y Nacho completamente desbordados al descubrir hasta dónde habían avanzado sus parejas en las villas. El programa terminó dejando varias relaciones seriamente tocadas y más de una huida desesperada.
Paola fue una de las grandes protagonistas. Las imágenes de Sergio e Irini juntos en la cama, donde él reconoció que había habido tocamientos bajo las sábanas, terminaron por romperla. Tras regresar a Villa Montaña, salió corriendo en busca de su novio y consiguió llegar hasta Villa Playa, aunque Sergio se encontraba en ese momento en su propia hoguera. Allí se enfrentó directamente a Irini y al resto de solteras tratando de averiguar dónde estaba su pareja.
La hoguera de Gema tampoco fue más sencilla. Al ver a Rubén en la cama con Nataly, interpretó que había podido cruzar el último límite que ella le había marcado y comenzó a encontrarse mal. "No puedo verlo", llegó a decir antes de abandonar temporalmente el fuego para ser atendida por el equipo médico. Lo paradójico es que, poco después, Rubén también acabó hundido al contemplar la complicidad de Gema con Javi, llegando a dar por terminada su relación y marchándose corriendo por la playa.
Miguel y Nacho descubren las infidelidadesLa noche dejó otro de sus golpes más fuertes con Miguel. El concursante vio finalmente cómo Mara se besaba con Juanpi, su antiguo tentador, y reaccionó entre lágrimas, rabia y golpes al atril. Llegó a asegurar que se sentía engañado y terminó asumiendo que lo ocurrido suponía un punto de inflexión en su relación.
Nacho tampoco salió indemne. Primero quedó especialmente dolido al comprobar que Náyades utilizaba un bikini de su madre mientras estaba junto a Andrea en la piscina. Pero lo peor llegó inmediatamente después: la tablet le mostró el beso entre ambos, confirmándole que su novia había caído definitivamente en la tentación con el italiano.
Noticias relacionadas
El episodio también completó la tercera hoguera de las chicas y estrenó el collar del veto, con el que pueden apartar durante 24 horas a una de las tentaciones de la convivencia. Paula, por su parte, se sintió traicionada por Kico y decidió empezar a abrirse más a Fran. El avance del próximo programa, además, anticipa un reencuentro entre Rubén y Gema y nuevas consecuencias del uso de ese veto.
Suscríbete para seguir leyendo