La Policía Nacional ha detenido a 12 personas como presuntas autoras de delitos de tentativa de homicidio, lesiones, amenazas graves, allanamiento de morada, tenencia ilícita de armas y un delito contra la salud pública. La operación ha permitido esclarecer el tiroteo ocurrido el pasado 26 de agosto entre dos grupos rivales en el barrio de Las Palmeras de Córdoba, que se saldó con dos personas heridas de gravedad.Los hechos se desencadenaron a finales de agosto tras un altercado que culminó con dos personas hospitalizadas por herida de bala. A raíz del suceso, la Policía Nacional inició una investigación que permitió identificar a los principales responsables, constatando que varios de ellos tenían antecedentes policiales por delitos graves y vínculos con el tráfico de estupefacientes. Uno de los principales investigados ya ha ingresado en prisión por orden judicial.Durante la investigación, los agentes localizaron a varios implicados que habían abandonado Córdoba para ocultarse en otro municipio de la provincia. En un primer dispositivo, se detuvo a siete personas y se intervinieron varias armas de fuego cortas con abundante munición. Además, se logró recuperar una escopeta y una pistola que constaban como sustraídas en un robo con fuerza anterior.En una segunda fase, la operación se centró en la capital, donde se llevaron a cabo hasta ocho entradas y registros en domicilios de distintas zonas. Para ello, se movilizó un amplio dispositivo con cerca de cien policías nacionales, incluyendo agentes especializados como los Tedax-NRBQ y unidades de intervención táctica, debido a la alta peligrosidad de los investigados.Como resultado de estos registros, se arrestó a otras cinco personas y se incautó un arsenal. Entre el material intervenido se encuentran cerca de 7.000 euros en efectivo, más de tres kilos de marihuana, medio centenar de dosis de cocaína, numerosas armas de fuego —incluidas escopetas con cañones recortados—, un dispositivo eléctrico, cartuchos, un luminoso de emergencias y múltiples armas blancas.En uno de los domicilios registrados, los funcionarios descubrieron y desmantelaron una vivienda completamente acondicionada como una plantación 'indoor' de marihuana, destinada al cultivo masivo y su posterior distribución y venta ilícita.