El Ayuntamiento de Vila-real ha dado este miércoles un nuevo paso para ponerse al día en el pago a sus proveedores. El pleno extraordinario celebrado por la corporación municipal ha aprobado cuatro nuevas relaciones de gastos que incluyen 351 facturas atrasadas por un importe conjunto de 1.252.607 euros, correspondientes a servicios que ya han sido prestados al consistorio.
El Ayuntamiento de Vila-real ha dado este miércoles un nuevo paso para ponerse al día en el pago a sus proveedores. El pleno extraordinario celebrado por la corporación municipal ha aprobado cuatro nuevas relaciones de gastos que incluyen 351 facturas atrasadas por un importe conjunto de 1.252.607 euros, correspondientes a servicios que ya han sido prestados al consistorio.
La operación reduce de forma considerable la bolsa de pagos pendientes que el Ayuntamiento arrastra desde el pasado ejercicio. Una vez tramitados los expedientes aprobados este miércoles, quedarán por liquidar otros 814.558 euros, una cantidad que el alcalde, José Benlloch, asegura que el gobierno municipal pretende abonar «lo antes posible».
Las facturas aprobadas se distribuyen en cuatro relaciones de gastos. La primera está formada por 30 facturas correspondientes al 2025, con un importe total de 27.362 euros. La segunda, mucho más numerosa, reúne 198 facturas de los ejercicios 2024, 2025 y 2026, que ascienden conjuntamente a 272.344 euros.
Una tercera relación incluye nueve facturas de 2024, 2025 y 2026, por valor de 85.652 euros. Pero el grueso de la operación aprobada por la corporación se concentra en el cuarto expediente: 114 facturas correspondientes al 2025 y 2026 que suman 867.249 euros.
En total, por tanto, son 351 documentos por algo más de 1,25 millones de euros que superan ahora el trámite plenario necesario para avanzar hacia su abono.
Servicios ya prestadosBenlloch ha explicado que estos expedientes corresponden a «servicios necesarios que se han prestado pero que, por distintas causas, no se han podido efectuar con el procedimiento ordinario».
El alcalde ha insistido en la voluntad del ejecutivo municipal de normalizar cuanto antes la situación con las empresas y profesionales que trabajan para el Ayuntamiento. «Hay que ser conscientes del interés que está poniendo este equipo de gobierno de pagar cuanto antes a los proveedores», ha señalado.
Vila-real aprueba el pago de otros 902.877 euros en 228 facturas a proveedores
El problema de las facturas pendientes adquirió una dimensión especialmente importante al cierre del pasado ejercicio. El propio consistorio cifró entonces en 8,2 millones de euros la deuda acumulada con proveedores. En mayo se habilitaron 2,3 millones mediante una resolución de Alcaldía y posteriormente el pleno aprobó una modificación de crédito para disponer de cerca de 5,9 millones adicionales. A principios de junio, el Ayuntamiento ya había empezado a efectuar transferencias dentro del plan de choque y comunicó pagos superiores al millón de euros en una sola semana.
Desde el ejecutivo local insisten en atribuir la acumulación de facturas de años anteriores, básicamente del 2025 y entre otros factores, a los problemas de personal que se arrastran en los últimos años y que son necesarios para la tramitación en departamentos vinculados a la gestión económica y presupuestaria, una situación ante la que se puso en marcha un plan específico para agilizar expedientes y reforzar los procedimientos internos.
El mismo resultado en las cuatro votacionesLas cuatro relaciones de gastos han obtenido idéntico resultado en las votaciones del pleno extraordinario. El PSOE y Compromís han votado a favor, al igual que el concejal no adscrito Manu Rubert. Mientras, el PP y la edila no adscrita Dora Saura se han abstenido; y Vox ha votado en contra.
La aprobación permite continuar reduciendo una bolsa de facturas que ha condicionado durante buena parte del 2026 la gestión económica municipal y que el Ayuntamiento pretende cerrar en las próximas semanas. De hecho, los 814.558 euros que todavía quedan pendientes deberán pasar por nuevos procedimientos administrativos antes de poder abonarse.
El consistorio encara así el tramo final de un proceso iniciado meses atrás para regularizar los pagos a empresas y profesionales que ya habían realizado trabajos o prestado servicios municipales, después de que la deuda acumulada alcanzara a finales del pasado año uno de sus niveles más elevados de los últimos ejercicios.
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