Además, le prohíben el acceso a los recintos deportivos por un periodo de un año a raíz de unos hechos acontecidos el pasado 16 de septiembre
El Atlético Sanluqueño de los reencuentros
El partido de octavos de final de Copa Federación entre el Recreativo de Huelva y el Cacereño ha traído graves consecuencias para uno de los asistentes al Nuevo Colombino. Según ha publicado la Comisión Antiviolencia, se propone una sanción de 4.000 euros y prohibición de acceso a los recintos deportivos por un periodo de 12 meses a un aficionado que "situado detrás del banquillo visitante, insultó grave y reiteradamente a los jugadores del equipo visitante, arrojó una botella de agua que impactó en un miembro del equipo técnico y se encaró con los agentes que procedieron a su identificación".
Unos hechos que, a falta de la resolución final, le pueden costar muy caros una vez se han conocido las propuestas de sanción contra todas aquellas personas que han participado en diversos incumplimientos de la Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.
Cabe recordar que Antiviolencia se reúne cada quince días y está compuesta por el Consejo Superior de Deportes (CSD), Ministerio del Interior, miembros de la Policía Nacional y Guardia Civil, la Real Federación Española de Fútbol, LaLiga, ACB y la Fiscalía General del Estado.
El encuentro, celebrado el pasado 16 de septiembre, también acarreó una sanción de dos partidos a Jesús Galván, quien tendrá que cumplir el último el próximo miércoles ante el Navalcarnero, así como uno a Bonaque por su expulsión en los minutos finales. El preparador de porteros del Cacereño también fue castigado con otros dos partidos por romper la camiseta del propio Galván en un rifirrafe que tuvo lugar al término del choque.