Manso defiende la buena salud de la ciudad tras aprobar proyectos millonarios y detalla la situación judicial y técnica de los inmuebles en estado crítico
16/09/2026 a las 16:02h.
El concejal de Licencias y vicealcalde de Burgos, Juan Manuel Manso, ha asegurado este miércoles que el Ayuntamiento de Burgos goza de buena salud de su sector industrial y económico tras desbloquear una «treintena de licencias en los últimos dos meses». Las inversiones van desde pequeñas intervenciones de unos pocos miles de euros hasta grandes inyecciones millonarias que reflejan el dinamismo empresarial de la ciudad, según ha trasladado este miércoles el equipo de gobierno tras la última comisión del área.
Entre los proyectos más destacados figura la autorización concedida a la firma Cequisa para sus instalaciones en el polígono, con un presupuesto de algo más de 2,1 millones de euros, así como la modificación del plan de VG Park Burgos, que alcanza los 24,3 millones. A esto se suman las actuaciones en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, el nuevo acumulador de energía térmica de Somacil o las intervenciones en el parque comercial Arlanzón y en la red de calor.
El tirón comercial e industrial también se deja notar en el centro y los barrios. En el ámbito educativo, los colegios de los Jesuitas y los Maristas han recibido luz verde para reformar sus instalaciones deportivas y crear nuevos espacios formativos, mientras que El Corte Inglés ha obtenido la primera ocupación para su nuevo supermercado Supercor en la calle Vitoria, tras una inversión cercana a los tres millones de euros.
Manso ha indicado también que el Ayuntamiento de Burgos ha dado el visto bueno al proyecto básico para transformar el edificio del Paseo del Espolón 30 en un hotel de cinco estrellas, una actuación que obligará a desviar la red municipal de saneamiento que discurre actualmente bajo el inmueble. En el sector residencial, la concesión de licencias para bloques de viviendas, como las 27 previstas en el sector S3 de Casa La Vega, completa un balance que supera las treinta y cinco intervenciones recientes.
Durante su comparecencia, el responsable municipal ha querido responder a los reproches de otros grupos políticos sobre la gestión de los edificios en ruina, cargando contra la inacción del mandato anterior. Según ha señalado, el actual equipo de gobierno retomó la tramitación de estos expedientes tras más de cinco años y medio paralizados, priorizando la seguridad y la intervención subsidiaria donde los propietarios no actúan.
En cuanto a los casos más complejos, ha aclarado la situación de varios inmuebles emblemáticos. Por lo que se refiere a calle Progreso, el asunto continúa «judicializado», lo que frena temporalmente una intervención directa. No obstante, el Ayuntamiento prepara un proyecto de demolición parcial por ejecución subsidiaria para vaciar el interior del edificio y preservar las fachadas protegidas.
Por lo que se refiere a San Julián, 12, la orden de ejecución de la demolición está firmada desde el pasado mes de mayo. Los servicios sociales y de seguridad ciudadana trabajan desde agosto para realojar a las personas que ocupan el solar de forma ilegal y poder derribar el espacio.
En Hospital Militar, 10 y 12, el edil ha desmentido los rumores de colapso tras la caída reciente de unos cascotes, aclarando que los restos procedían de una cubierta colindante. Los servicios jurídicos estudian ahora reactivar una licencia de derribo concedida hace quince años para que la propiedad pueda actuar definitivamente. Y en el caso de Cardenal Segura (2-4 y 21), la propiedad edad se ha comprometido a entregar a finales de septiembre el proyecto de demolición interior y posterior rehabilitación, respetando la protección de la fachada.