La fase de grupos del Mundial femenino presenta un escenario de máxima tensión en el Grupo A, donde España, Alemania, Japón y Mali se encuentran en un cuádruple empate, todas con una victoria. Esta situación deja a la selección española con un abanico de posibilidades que van desde asegurar el primer puesto hasta quedar fuera de la competición en Berlín. La jornada decisiva se disputa este lunes con horarios unificados en cada grupo.
La fase de grupos del Mundial femenino presenta un escenario de máxima tensión en el Grupo A, donde España, Alemania, Japón y Mali se encuentran en un cuádruple empate, todas con una victoria. Esta situación deja a la selección española con un abanico de posibilidades que van desde asegurar el primer puesto hasta quedar fuera de la competición en Berlín. La jornada decisiva se disputa este lunes con horarios unificados en cada grupo.
España se enfrenta a Japón a las 17:50, mientras que, de manera simultánea, Alemania y Mali dirimirán su encuentro. Para que España avance como primera de grupo, necesita vencer a Japón y que Alemania haga lo propio con Mali. Este resultado no solo le permitiría evitar la peligrosa ronda de ‘play-in’, sino que también le otorgaría días adicionales de descanso antes de los cuartos de final, programados para el 10 de septiembre.
Si la selección española logra la victoria ante Japón, pero Mali sorprende y derrota a las anfitrionas, España se clasificaría como segunda de grupo. En este escenario, el equipo de Miguel Méndez estaría obligado a disputar el ‘play-in’ el 8 de septiembre, donde se mediría contra el tercer clasificado del Grupo B.
Una tercera vía de clasificación se abriría si España no consigue superar a las niponas. En esta circunstancia, la selección dependería del resultado del otro partido del Grupo A. Necesitaría que Mali venciese a Alemania para asegurar el tercer puesto, lo que también implicaría jugar la ronda de ‘play-in’ para acceder a los cuartos de final.
El escenario más desfavorable para el combinado español sería una derrota ante Japón en la última jornada, combinada con una victoria de Alemania sobre Mali. Si esta combinación de resultados se materializara, España quedaría eliminada del torneo, lo que representaría un revés significativo para una selección que llegó al Mundial como una de las favoritas y ocupa el tercer puesto en el ranking FIBA.
Centrada en lo que puede controlar, España deberá hacer frente esta tarde a un rival irregular que pasó de avasallar a Mali a triples a perder con las anfitrionas. La selección nipona busca clasificarse para cuartos de final por primera vez en 47 años pero que fue plata en los Juegos Olímpicos de Tokio, impulsada por un estilo frenético que impuso el americano Tom Hovase y ha seguido su ayudante Corey Gaines, actual seleccionador.
Sus principales referentes son la base Mai Yamamoto, una amenaza ofensiva que brilla en la WNBA y Kokoro Tanaka, drafteada este año por las Golden State Valkyries. Para los aficionados españoles, la más conocida será la interior Stephanie Mawuli que ha pasado por varios equipos de la Liga Femenina Endesa.
“Yo confío mucho en este equipo y estas jugadoras, sé lo que valen y de lo que son capaces”, dijo el seleccionador español Miguel Méndez tras la derrota dolorosa ante Mali. Este domingo, tras la preparación vespertina añadió que “será un partido diferente” para añadir que “ellas van a meter desde fuera porque lo hacen siempre pero hemos de castigar delante jugando con orden”.