El president Juanfran Pérez Llorca afrontaba este lunes su gran prueba de fuego con el debate de política general en las Corts, la cita que abre el curso parlamentario que desembocará en las urnas. La jornada tenía, sin embargo, otro gran punto de atención: la calle Génova. Allí se reunía en paralelo la Junta Directiva Nacional del PP sin que Alberto Núñez Feijóo haya aportado novedad alguna sobre el candidato popular a la Generalitat en esas elecciones de 2027 ni sobre el futuro del PPCV, mientras sí ha bendecido una veintena de congresos en otros territorios.
El president Juanfran Pérez Llorca afrontaba este lunes su gran prueba de fuego con el debate de política general en las Corts, la cita que abre el curso parlamentario que desembocará en las urnas. La jornada tenía, sin embargo, otro gran punto de atención: la calle Génova. Allí se reunía en paralelo la Junta Directiva Nacional del PP sin que Alberto Núñez Feijóo haya aportado novedad alguna sobre el candidato popular a la Generalitat en esas elecciones de 2027 ni sobre el futuro del PPCV, mientras sí ha bendecido una veintena de congresos en otros territorios.
Génova vuelve a prorrogar así la interinidad de Llorca, quien pese a ese lastre se ha intentado presentar como un líder estable y ha lanzado compromisos a largo plazo, mirando así a esos comicios del año próximo e incluso más allá pese a no contar con la bendición explícita de su partido, que sigue demorándose pese a la ausencia aparente de alternativas del agrado de Madrid y el "desgaste" que ya genera al president, tal como reconocen miembros del partido en privado. De hecho, esa indefinición ha generado tensiones entre dirigentes del PPCV e incluso la aparición de dosieres internos sobre el entorno del president en busca de descarrilar su ratificación, elementos que la oposición ha convertido en munición durante su turno de réplica.
Pérez Llorca ha querido disipar esa sombra de provisionalidad desde el inicio de su discurso, que se ha extendido durante cerca de dos horas, y prácticamente se ha 'autoproclamado' como el candidato del PP para esos comicios desplegando un programa a largo plazo frente al silencio de Feijóo. “Comparezco aquí para explicar mi proyecto de Comunitat Valenciana para los próximos años”, ha señalado a los pocos minutos de subir a la tribuna de oradores. El término "futuro" ha salpicado todo su discurso, repitiéndose hasta en 17 ocasiones. "El futuro de la Comunitat Valenciana ya está en marcha, toca seguir haciéndolo realidad, con trabajo, confianza y juntos", ha rubricado como cierre de su parlamento.
La caja de cartón y la Mesa de las CortsTras las intervenciones de la oposición, que como estaba previsto se han centrado en esa interinidad de Llorca tildándole de president "humillado", "cobarde" o "sumiso", el jefe del Consell ha tratado de revestir de normalidad esa mirada a largo plazo y ha reprochado la ausencia de propuestas de la izquierda. "Yo he venido con 55 anuncios y usted con una caja de cartón vacía", le ha espetado al síndic del PSPV, José Muñoz, que antes había ironizado con que dentro de esa caja estaban los dosieres internos que circulan sobre el entorno del president. Llorca ha dicho no estar "nada preocupado" por su futuro sino por el de los valencianos y ha vaticinado que los socialistas tendrán que "fiscalizarle muchos años porque van a tardar mucho en gobernar".
Al síndic de Compromís, Joan Baldoví, le ha acusado falta de ideas, si bien le ha agradecido que aportara alguna propuesta más que el PSPV durante su réplica. En ese sentido, Llorca ha tendido la mano al diálogo con la coalición, a quien le ha recordado que para alcanzar acuerdos hay que reunirse tras los últimos plantones de los valencianistas. Con sorna, ha desenterrado el pacto sellado con Baldoví para que Compromís tuviera representación en la Mesa de las Corts, y le ha instado a negociar también por asuntos que "beneficien a todos los valencianos".
La reivindicación de su gestión durante estos diez meses en el Palau, con agradecimientos a Vox por su “altura de miras” pero marcando distancias, las críticas a la herencia del Botànic y las acusaciones de "abandono" al Gobierno central han sido las otras líneas básicas de la intervención del exalcalde de Finestrat, que se ha desarrollado mientras Feijóo clausuraba la reunión de la Junta Directiva, el máximo órgano entre congresos, sin referencia alguna a la federación valenciana ni a su jefe de filas. Esa ausencia de noticias comporta, por tanto, que el PPCV seguirá controlado desde Madrid a través de la gestora que pilota el partido desde diciembre de 2025.
Anuncios para todos los públicosEl jefe del Consell ha detallado más de medio centenar de compromisos, “acciones reales con presupuesto y calendario” y que forman parte de su "proyecto de futuro". Han sido anuncios transversales, dirigidos a nichos variados de la población: desde audífonos para los más mayores a ayudas a la autoescuela para los nuevos votantes, pasando por un bono para la hostelería afectada por la dana o cuota cero para autónomos. También algunos 'reciclados', como las nuevas leyes del Suelo y Forestal, ya en marcha, o varias iniciativas en Educación acordadas durante la huelga de final de curso. Y otros ya lanzados por Ximo Puig pero nunca completados, como la consideración de familia numerosa a partir de los dos hijos.
En Sanidad, una “prioridad absoluta”, ha prometido 2.000 camas hospitalarias más hasta 2028; reformas y ampliaciones de centros de salud y hospitales, 120 millones en Atención Primaria o puntos de atención 24 horas en todos los departamentos de salud, dentro de un plan global de casi 2.500 millones de euros. En servicios sociales, ha prometido la licitación de 1.825 plazas en residencias concertadas más, hasta las 9.232 en toda la autonomía, en este ejercicio y otras 2.000 extraordinarias hasta 2030 para alcanzar las 12.000 plazas en la C. Valenciana.
Vivienda, fiscalidad y emergenciasLas comparaciones con el Botànic han aflorado de nuevo en materia de vivienda. Llorca ha denunciado que la izquierda no licitó “ni una vivienda pública” en ocho años frente a las 6.600 que ha dicho que hay en marcha ahora, el 70 % de ellas de promoción pública. Ha anunciado más fondos para las ayudas al alquiler, un seguro de la Generlaitat para sacar al alquiler viviendas vacías y una ampliación hasta los 50 años de los avales del IVF para la compra de vivienda.
También ha anunciado una nueva rebaja del tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta, el aumento del mínimo exento del Impuesto sobre el Patrimonio y de los límites de renta “para beneficiarse de las deducciones por nacimiento hasta los 60.000 euros en la declaración individual y los 78.000 euros en la conjunta”. Se incorporarán además deducciones por gastos veterinarios y nuevos incentivos fiscales para el voluntariado, tanto individual como corporativo. El recibo del canon del agua se reducirá un 10% y habrá una “rebaja lineal" de todas las tasas de la Generalitat del 3 %.
Desinflamación tras MazónNo todo ha sido futuro. Pérez Llorca también ha sacado el retrovisor para destacar la "estabilidad institucional, política y presupuestaria" lograda en estos 10 meses desde su investidura tras la dimisión de Carlos Mazón, presente en el hemiciclo. Una desinflamación que ha atribuído a su "compromiso de gobernar desde el diálogo, cerrar heridas y rebajar la crispación". El president ha vuelto a tender la mano a las víctimas de la dana, una relación que no ha logrado reconstruir en este tiempo pese a la rebaja de la tensión social. Y ha puesto el plan Vive de vivienda, al que se han adherido ayuntamientos de todo color, como ejemplo de colaboración institucional de diverso signo. "Cuando dejamos las confrontaciones partidistas de lado y ponemos los problemas delante, somos mejores".
La munición la ha guardado para el tramo final, dedicado a repasar los agravios del Gobierno y que el president ha aprovechado para descargar contra el PSPV y Compromís, a quien ha mencionado más que a los socialistas y Morant. Además del "maltrato y desprecio" denunciado en múltiples ocasiones en materia de financiación, infraestructuras o por la falta de apoyo para la recuperación de la dana, Llorca ha introducido el factor identitario, un habitual en estas citas entre dirigentes del PP.
"Durante los años del Botánic, la Comunitat Valenciana vivía permanentemente como una sucursal de otros territorios. Y sí, lo digo alto y claro, aunque les duela escucharlo: Compromís se disfraza de valencianía para perseguir su objetivo de convertirnos en una colonia de los Países Catalanes. Y con la misma firmeza se lo digo alto y claro: no lo conseguirán nunca", ha exclamado entre los aplausos de la bancada del PP.
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Además de denunciar en el “boicot” al autogobierno de los valencianos y solicitar “respeto” a las señas de identidad de la Comunitat Valenciana, Pérez Llorca ha reivindicado la activación del mecanismo RED para el sector cerámico, la estación central de València y el túnel pasante, el soterramiento del paso a nivel entre Alfafar y Sedaví, la ampliación de los aeropuertos de València y Alicante, las obras de defensa contra inundaciones en los barrancos de El Poyo y La Saleta, la reparación del embalse de San Diego, la paralización de todos los deslindes, más efectivos de la Guardia Civil y de Policía Nacional, al tiempo que ha reprochado que solo se haya ejecutado el 50 % del plan de Cercanías 2017-2025.
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