Los Mossos d'Esquadra denunciaron el pasado 20 de mayo a un hombre de 33 años en Martorell por incumplimiento en los derechos y el bienestar animal. La investigación se inició el pasado 2 de mayo, a raíz de una inspección policial vinculada a una actividad presuntamente ilegal desarrollada en una nave industrial destinada a taller mecánico, la cual no disponía de las autorizaciones administrativas correspondientes.Seguir leyendo....
Los Mossos d'Esquadra denunciaron el pasado 20 de mayo a un hombre de 33 años en Martorell por incumplimiento en los derechos y el bienestar animal. La investigación se inició el pasado 2 de mayo, a raíz de una inspección policial vinculada a una actividad presuntamente ilegal desarrollada en una nave industrial destinada a taller mecánico, la cual no disponía de las autorizaciones administrativas correspondientes.
En otra inspección de las instalaciones, los efectivos de la Unidad Regional de Medio Ambiente (URMA) de la policía catalana percibieron un fuerte olor orgánico y, posteriormente, localizaron 18 corderos muertos, almacenados en un espacio no habilitado para la conservación de productos de origen animal, sin sistemas de refrigeración ni medidas sanitarias adecuadas.
En el exterior de la nave, los agentes localizaron 45 corderos vivos confinados en unas condiciones higiénico-sanitarias gravemente deficientes e incompatibles con los requisitos mínimos de bienestar animal. Los animales se encontraban en un entorno insalubre, rodeado de residuos y desechos, sin alimentación adecuada y solo podían acceder a agua en mal estado. Asimismo, no constaba ningún registro sanitario ni documental relativo a la tenencia o trazabilidad del ganado.
En el transcurso de las comprobaciones, los agentes también constataron que ninguno de los animales, tanto los vivos como los muertos, disponía de la correspondiente identificación y trazabilidad. Ante la situación detectada, los agentes coordinaron actuaciones con los servicios veterinarios oficiales del Departament d'Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació, que acordaron la retirada y el comiso inmediato de los animales vivos para garantizar su protección.