El mercado inmobiliario sufrió un retroceso a principios de año en el conjunto de municipios que integran la comarca del Baix Llobregat y L’Hospitalet. El número de compraventas de viviendas en el primer trimestre de 2026 en esta área sufrió la primera caída después de ocho trimestres consecutivos de auge. Así se desprende del último informe de coyuntura económica del Fòrum Empresarial del Llobregat, que expone también que el número de transacciones cayó un 8,1% a principios de 2026 respecto a los números del último trimestre de 2025.Seguir leyendo....
El mercado inmobiliario sufrió un retroceso a principios de año en el conjunto de municipios que integran la comarca del Baix Llobregat y L’Hospitalet. El número de compraventas de viviendas en el primer trimestre de 2026 en esta área sufrió la primera caída después de ocho trimestres consecutivos de auge. Así se desprende del último informe de coyuntura económica del Fòrum Empresarial del Llobregat, que expone también que el número de transacciones cayó un 8,1% a principios de 2026 respecto a los números del último trimestre de 2025.
En total, entre enero y marzo del 2026 se formalizaron 3.091 operaciones de compraventas inmobiliarias. “Desde el primer trimestre de 2024 no encontrábamos cifras inferiores, acercándonos mucho a las cifras de los terceros trimestres, que tienen el mes de agosto, tradicionalmente muy poco volumen”, explican desde el Fòrum. Tras el boom pospandémico y de la absorción de los aumentos de tipos de interés por la guerra en Ucrania, las cifras habían cogido un empuje, situándose con números que oscilaban entre las 3.900 y las 4.000 operaciones trimestrales.
Los responsables del balance económico atribuyen la caída de las compraventas al incremento de los precios de la vivienda provocados por la falta de oferta, el aumento de tipos del Banco Central Europeo (del 0,5% en julio de 2022 hasta el máximo de 4,5% de septiembre de 2023, mínimo del 2,15 en junio de 2025 y ahora del 2,4%) y al “endurecimiento de esta facilidad de operaciones”. Estas cifras, de hecho, siguen la tendencia general del conjunto del mercado inmobiliario español, que empezó el año perdiendo fuelle. Entre enero y marzo de este año se contabilizaron 178.473 compraventas de viviendas, un 2,6% menos que las 183.186 del mismo periodo de 2025.
Con todo, la compraventa de viviendas rompió en junio cinco meses de caídas consecutivas tras registrar un alza del 1,6% respecto al mismo mes de 2025, hasta un total de 59.288 operaciones, su mayor cifra en un mes de junio desde 2007, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este avance eleva el volumen acumulado del semestre hasta 347.464 operaciones, una cifra que, sin embargo, todavía supone un 2,6% menos que en el mismo periodo de 2025.
Reducción interanualSi se hace una comparación entre el primer trimestre de 2026 y el último de 2025, se ve una reducción de 994 operaciones (un 8,1% menos). Solo seis localidades de las 31 estudiadas aumentaron sus operaciones: Sant Joan Despí (+39), Sant Just Desvern (+9), Sant Feliu (+7), Sant Vicenç dels Horts (+4), Castellví de Rosanes (+4) y Abrera (+2). Todos los demás municipios redujeron su número de operaciones. Destacan aquí, por el volumen, los recortes de L'Hospitalet (-212), Esplugues (-191), Viladecans (-111) y Cornellà (-91).
Si se compara con el primer trimestre de 2025, la reducción de operaciones fue de 273 transacciones, con trece localidades que aumentaron, una que no varió, mientras que el resto sufrió reducciones. Destacan así en términos absolutos las reducciones de L'Hospitalet (-172), Sant Joan Despí (-116), Molins de Rei (-96) y Pallejà (-85). En términos relativos, Castellví de Rosanes aumentó un 350% el volumen de sus operaciones, seguido de Begues (+77%), Sant Joan Despí (+65%) y Abrera (+46%).
Precios elevados y precariedad habitacionalLos precios de la vivienda, tanto de compra como de alquiler, se han disparado en los últimos 10 años. Pese a que en los últimos meses estos han frenado su escalada, al menos en Catalunya, los varemos alcanzados imposibilitan el acceso a cada vez más vecinos, sobre todo, del área de Barcelona. Los últimos datos del Institut Català del Sòl (Incasòl) reflejan que, en la Gran Barcelona, los precios de los alquileres se han mantenido de una forma más o menos sostenida desde que la Generalitat implementó el tope de los arrendamientos en zonas tensionadas, a principios de 2024. En el ámbito funcional metropolitano de la capital catalana —que se compone de las comarcas del Baix Llobregat, Barcelonès, Maresme, Vallès Occidental y Vallès Oriental— el precio medio de los alquileres en el primer trimestre de 2026 fue de 1.004,52 euros al mes de media.
Tras el estancamiento de las subidas de los alquileres, entidades por el derecho al acceso a la vivienda reclaman desde hace meses una revisión del índice de referencia de los alquileres de viviendas para rebajar su precio. Plataformas como el Sindicat de Llogateres insisten en que, más allá de la contención de los aumentos que han experimentado los arrendamientos, son necesarias nuevas medidas para reducir el coste del alquiler, además de inspecciones para evitar que haya propietarios que se salten las normas aprobadas.
De hecho, cada vez son más las voces que alertan del auge de la precariedad residencial. Tal y como demuestran los datos recientemente publicados por este diario, el número de 10 o más personas empadronadas en una misma vivienda se ha multiplicado en los últimos años en Barcelona y la mayoría de grandes urbes de su conurbación. Un síntoma claro, que no completo, del crecimiento del hacinamiento en la capital catalana y localidades como L'Hospitalet de Llobregat o Castelldefels. Algo similar ocurre con antiguos locales comerciales que bajaron la persiana y la han vuelto a subir convertidos, esta vez, en infraviviendas que muchas veces no cumplen con las condiciones mínimas para poder ser consideradas una vivienda digna.
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