El miércoles 27, cuando salte al verde del Red Bull Arena de Leipzig, faltarán dos días para que el Rayo Vallecano cumpla 102 años. Fundado el 29 de mayo de 1924, entonces como Agrupación Deportiva El Rayo para pasar en 1947 a la nomenclatura actual, el equipo franjirrojo, emblema de Vallecas, ha sido siempre un ejemplo de resistencia ante las adversidades, pero en esta ocasión le tocará luchar por alcanzar la gloria. Un equipo que al principio de la década de 2010 vio cómo se ponía en duda su viabilidad, con la desaparición amenazando a la vuelta de la esquina, no solo se rehizo entonces sino que en este 2026 disputará la primera final de su historia. Será europea, de una Conference que ha propiciado que todo el fútbol español se haya hecho un poco del ‘Rayito’. Más si cabe teniendo en cuenta que los resultados cosechados por los de Iñigo Pérez han ayudado a ganar una plaza extra para las competiciones continentales del próximo curso, con el 5º de LaLiga rumbo a la Champions.
El miércoles 27, cuando salte al verde del Red Bull Arena de Leipzig, faltarán dos días para que el Rayo Vallecano cumpla 102 años. Fundado el 29 de mayo de 1924, entonces como Agrupación Deportiva El Rayo para pasar en 1947 a la nomenclatura actual, el equipo franjirrojo, emblema de Vallecas, ha sido siempre un ejemplo de resistencia ante las adversidades, pero en esta ocasión le tocará luchar por alcanzar la gloria. Un equipo que al principio de la década de 2010 vio cómo se ponía en duda su viabilidad, con la desaparición amenazando a la vuelta de la esquina, no solo se rehizo entonces sino que en este 2026 disputará la primera final de su historia. Será europea, de una Conference que ha propiciado que todo el fútbol español se haya hecho un poco del ‘Rayito’. Más si cabe teniendo en cuenta que los resultados cosechados por los de Iñigo Pérez han ayudado a ganar una plaza extra para las competiciones continentales del próximo curso, con el 5º de LaLiga rumbo a la Champions.
En la final espera el Crystal Palace, un equipo que tiene al canario Yéremy Pino como una de sus principales estrellas y donde su técnico, el austríaco Olivier Glasner, está cerrando una etapa que arrancó en 2024 y le ha llevado a alzarse con una FA Cup y una Community Shield. Todo apunta a que su sucesor será Andoni Iraola, curiosamente en cierto modo ‘culpable’ de que el Rayo Vallecano esté en la Conference League, porque no ha sido él, pero sí un Iñigo Pérez que llegó a Vallecas como ayudando suyo, el entrenador que ha dirigido al cuadro franjirrojo hasta Leipzig.
La afición del Rayo Vallecano se hizo notar en EstrasburgoEFELa permanencia, en el bolsillo
A todo esto, Rayo Vallecano y Crystal Palace comparten una circunstancia, que es que tendrán casi tres semanas para preparar la final a conciencia, con la tranquilidad de tener ya los deberes hechos en sus respetivas ligas. No es matemático todavía lo del Rayo, pero raro será que con los 42 puntos que ya tiene acabe con sus huesos en Segunda. En cuanto al Palace, hace semanas que sabe que disputará la próxima edición de la Premier League y ha metido todos sus huevos en la cesta de la Conference League. En su caso, siendo también uno de los equipos de la capital de su país pero no una de los que más seguimiento tiene, también será su primera presencia en una final europea. Se trata del hueso más duro que roer ante el que se ha visto el Rayo en esta Conference, pero ‘La Franja’ luchará con todas sus fuerzas en el momento más ilusionante de 102 años de resistencia.