Con más potencia, un chasis completamente renovado y una posición de conducción más activa, el bóxer alemán en este formato sport touring que cumple medio siglo gana una marcada personalidad deportiva sin renunciar a su capacidad para viajar
Iván Bolaño Doforno
Barcelona
26/08/2026 Actualizado a las 12:00h.
La saga RS de BMW es una de esas familias que han trascendido varias generaciones de motoristas y sus siglas se han convertido en una referencia dentro del segmento de las motos sport touring. Hace ahora medio siglo, la marca alemana presentó la R 100 RS, una motocicleta revolucionaria que por primera vez incorporaba un carenado integral desarrollado en el túnel de viento y montado sobre el propio bastidor. Aquel modelo definió, en buena medida, el concepto de sport touring tal y como lo conocemos hoy.
Las siglas RS procedían hasta entonces de Rennsport, competición, pero con aquella R 100 RS pasaron a representar también una nueva forma de entender la moto de carretera: Reise und Sport, viaje y deporte. Una combinación que BMW ha mantenido durante cinco décadas y que llega ahora a una nueva dimensión con la R 1300 RS.
La nueva generación no se limita a sustituir a la R 1250 RS. BMW ha aprovechado el cambio a la plataforma de 1.300 cc para modificar profundamente el concepto. Motor, bastidor, suspensiones, geometrías, ergonomía y aerodinámica han sido revisados con un objetivo muy concreto: hacer que la RS sea más dinámica y deportiva.
Una RS de estilo más dinámico
La R 1300 RS transmite más deportividad con unas líneas de la carrocería más tensas y dinámicas, un frontal que adopta una imagen más afilada y la posición de los mandos visualmente más baja.
Se ha modificado el triángulo ergonómico formado por manillar, asiento y estriberas para desplazar al piloto hacia delante. El manillar es más plano y las estriberas están ligeramente retrasadas, de manera que el cuerpo queda más adelantado sobre la rueda delantera.

La postura es claramente más deportiva que en la R 1250 RS, aunque sin llegar a ser radical. El torso queda ligeramente inclinado hacia delante, los brazos se extienden sobre el manillar y aparece una cierta carga sobre las muñecas.
Es una posición que inicialmente resulta natural y que tiene mucho sentido cuando la carretera comienza a enlazar curvas. La nueva RS invita a conducirla desde el tren delantero, a buscar la trazada y a cargar algo más de peso sobre la rueda delantera. A cambio, pierde algo del carácter relajado de su antecesora cuando el objetivo es recorrer kilómetros en línea recta.
Pese a encontrarnos ante una moto corpulenta, la R 1300 RS se siente muy accesible una vez estamos a sus mandos. El asiento -a 845 mm de altura- permite apoyar los dos pies con bastante seguridad, algo especialmente apreciable en maniobras en parado y durante la circulación urbana.

En ciudad, sin embargo, aparece uno de los pocos aspectos menos agradables de su utilización cotidiana: el calor procedente del motor bóxer se deja notar, especialmente en verano. Es el precio de llevar un propulsor de estas características entre las piernas.
El bóxer más potente de BMW
El corazón de esta transformación es el nuevo motor bóxer de 1.300 cc. El incremento de cilindrada, conseguido mediante un mayor diámetro de los cilindros y una carrera más corta, permite elevar las prestaciones hasta cifras inéditas en un bóxer de producción de BMW.
Son 145 CV a 7.750 rpm y 149 Nm de par máximo a 6.500 rpm, frente a los 136 CV y 143 Nm de la anterior R 1250 RS. Además, el motor puede alcanzar las 9.000 rpm.
El nuevo bóxer empuja con mucha contundencia desde la zona baja, lo hace con una notable ausencia de vibraciones y mantiene una progresión creciente a medida que sube de vueltas. En la zona media aparece el verdadero carácter de la mecánica, mientras que en la parte alta mantiene una capacidad de estirada poco habitual en un bicilíndrico de esta arquitectura.

Es un motor que permite viajar rápido sin necesidad de recurrir continuamente al cambio, pero que también responde cuando se busca una conducción deportiva.
Es precisamente en este tipo de carreteras donde mejor se entiende el cambio de filosofía de esta generación. La RS ya no parece una sport touring que ocasionalmente permite divertirse entre curvas; ahora da la impresión de haber sido diseñada para devorar curvas y utilizar los viajes como una prolongación de esa experiencia.
El cambio, por su parte, presenta un accionamiento algo más duro de lo esperado, aunque la opción del Asistente de Cambio Automatizado ASA permite llevar la gestión de las marchas a otro nivel. El sistema puede funcionar de forma completamente automática (modo D) o permitir al piloto decidir cuándo cambiar (modo M), eliminando el accionamiento convencional del embrague (éste no existe) y cambiando tan solo con el pedal de cambio.
Un chasis completamente nuevo
La R 1300 RS abandona el planteamiento estructural de la generación anterior y estrena un bastidor principal de acero más compacto, acompañado por un nuevo subchasis de aluminio fundido.
La nueva arquitectura permite concentrar mejor las masas alrededor del centro de gravedad. La ubicación de la caja de cambios bajo el motor contribuye además a reducir las dimensiones generales y, junto con una distancia entre ejes más contenida, se traduce en una motocicleta notablemente más ágil.

La nueva R 1300 RS entra en las curvas con mucha mayor facilidad. El tren delantero transmite más información, especialmente al frenar y en la entrada de los virajes, y la moto responde con mayor precisión a las órdenes del piloto. El resultado es un comportamiento mucho más deportivo, pero también más intuitivo.
Las nuevas llantas de fundición de aluminio de 17 pulgadas permiten ahorrar más de 1,4 kilos respecto a las anteriores. La sensación general es de una moto más compacta y manejable.
Suspensiones para todos los escenarios
La parte ciclo se completa con una nueva horquilla invertida de 47 mm y una evolución del sistema trasero EVO Paralever, cuya unión al bastidor es ahora más rígida.
De serie, la suspensión ofrece un compromiso muy equilibrado entre comodidad y comportamiento dinámico. Es una configuración que permite utilizar la moto diariamente y realizar viajes largos sin convertir cada irregularidad del asfalto en un problema, pero que mantiene la suficiente firmeza cuando el ritmo aumenta.
Quien quiera llevar todavía más lejos las capacidades dinámicas puede recurrir al sistema DSA, que combina el ajuste electrónico de la amortiguación con la regulación de la dureza del muelle y la compensación automática de la carga.

Se trata de una solución especialmente interesante porque permite que la suspensión adapte su funcionamiento en función del modo de conducción, las condiciones y las maniobras. La R 1300 RS puede así pasar de un comportamiento confortable a otro claramente más deportivo sin necesidad de que el piloto tenga que intervenir constantemente sobre los reglajes.
En conducción rápida, esa capacidad de adaptación permite mantener un elevado nivel de precisión y una buena libertad de inclinación.
Frenada impecable
El equipo de frenos está a la altura del nuevo carácter de la RS. El sistema delantero emplea dos discos con pinzas radiales de cuatro pistones, mientras que detrás encontramos un disco con pinza de dos pistones. Todo ello acompañado del sistema Integral ABS Pro.
El funcionamiento es impecable. El tacto es consistente, la mordiente aparece desde el primer momento y la capacidad de detener la moto permanece intacta incluso cuando se exige de forma continuada.
Además, el carácter del motor y la presencia del cardán aportan un importante freno motor que ayuda a preparar la entrada en curva. El conjunto transmite mucha confianza y permite retrasar las frenadas con seguridad.

El freno trasero mantiene, eso sí, una peculiaridad habitual en BMW: la posición de la palanca obliga a inclinar bastante el pie para accionarla con naturalidad.
Para quienes quieran una respuesta todavía más deportiva, BMW ofrece opcionalmente un equipo de frenos deportivos con pinzas en acabado titanio y un ligero incremento de prestaciones.
Electrónica para cambiar el carácter de la moto
La electrónica es otro de los grandes argumentos de esta generación. De serie se ofrecen los modos Rain, Road y Eco, mientras que el paquete Riding Modes Pro añade los modos Dynamic y Dynamic Pro.
La diferencia entre ellos es perfectamente apreciable. Road suaviza la respuesta y convierte la RS en una moto tremendamente fácil de conducir, mientras que Dynamic despierta buena parte de su carácter deportivo. Para quien pretenda sacar todo el partido al chasis, el Dynamic Pro resulta especialmente recomendable, ya que permite configurar con mayor precisión la respuesta de la motocicleta.
También se incorpora de serie el MSR, encargado de controlar el par de arrastre del motor durante las reducciones para evitar pérdidas de estabilidad de la rueda trasera.

La electrónica funciona con la precisión habitual de BMW, aunque la contrapartida de semejante despliegue tecnológico es una considerable cantidad de funciones.
Las piñas del manillar están literalmente cargadas de botones y controles. Gestionar todos los menús requiere cierto periodo de adaptación, especialmente durante los primeros kilómetros. Es una de esas situaciones en las que conviene dedicar tiempo a conocer la moto antes de empezar a aprovechar todas sus posibilidades.
Una sport touring que sigue pensando en viajar
Que BMW haya llevado la R 1300 RS hacia el terreno deportivo no significa que haya olvidado su condición de viajera. De hecho, la capacidad para recorrer largas distancias continúa siendo uno de sus principales argumentos.
Existe una amplia variedad de asientos y manillares, incluido un manillar confort destinado a quienes prefieran una posición menos deportiva. También puede equiparse con un completo sistema de equipaje. Las nuevas maletas tienen 26 y 29 litros de capacidad, mientras que el topcase alcanza 39 litros.
La protección aerodinámica sigue siendo suficiente para viajar con comodidad y existe la posibilidad de montar una pantalla más alta. La calefacción de los asientos, el control de crucero y el completo catálogo de accesorios permiten configurar la RS en función del uso que se pretenda hacer de ella.
Pero después de varios kilómetros aparece una evidencia: esta es una moto que se disfruta más cuando la carretera gira.

En recorridos largos y especialmente en tramos de autopista, comienzan a aflorar algunas pequeñas incomodidades. La mano derecha puede acusar cierto hormigueo y las rodillas quedan algo más flexionadas de lo que sería deseable para acumular horas en línea recta. También se aprecia cierta dureza en la zona más estrecha del asiento, que puede generar presión en la parte interna de las piernas.
Tecnología para viajar con más seguridad
La dotación tecnológica también crece en el apartado de seguridad. La R 1300 RS incorpora de serie control de crucero dinámico con función de frenado, mientras que opcionalmente puede equiparse con el Riding Assistant.
Este sistema integra control de crucero activo, aviso de colisión frontal, aviso de cambio de carril y, como novedad, aviso de colisión trasera.
La iluminación también está completamente actualizada. El sistema Full LED es de serie y puede incorporar opcionalmente el faro Pro con luz de giro adaptativa, que modifica la distribución del haz en función de la inclinación para iluminar mejor el interior de las curvas.
La preparación para navegación también recibe una evolución interesante: el soporte puede desbloquearse eléctricamente, sin necesidad de utilizar una llave.
Más deportiva, pero sin perder su esencia
La R 1300 RS supone un salto generacional evidente respecto a la R 1250 RS. BMW no se ha limitado a incrementar la cilindrada y actualizar la electrónica. Ha aprovechado el cambio de plataforma para modificar la personalidad de la moto.

El motor es más potente y responde con mayor contundencia. El chasis es más compacto. La dirección resulta más ágil. El tren delantero ofrece más información. La posición de conducción desplaza al piloto hacia delante. Las suspensiones permiten un mayor nivel de ajuste y las nuevas llantas contribuyen a mejorar la respuesta dinámica.
Todo ello desemboca en una motocicleta que transmite una sensación mucho más deportiva.
Pero lo realmente interesante es que BMW no ha tenido que renunciar a las virtudes que históricamente han definido a las RS. Sigue siendo una moto cómoda, incluso utilizable a diario, capaz de viajar con pasajero y equipaje y preparada para recorrer cientos de kilómetros sin que el piloto tenga que asumir los sacrificios propios de una deportiva pura.
La R 1300 RS es ahora una sport touring con más alma de sport que de touring. Una motocicleta concebida para viajar, sí, pero sobre todo para que el viaje tenga como destino una carretera de curvas.
Después de medio siglo de historia, la familia RS mantiene intacta su filosofía original de combinar viaje y capacidades sport, pero la nueva generación modifica el reparto de pesos entre ambos conceptos. La R 1300 RS se acerca más que nunca a la conducción deportiva sin dejar de ser una auténtica gran viajera.