A pesar de los avances legislativos en materia de bienestar animal, es habitual que el robo de animales de compañía se considere aún como un hurto simple, similar al robo de un móvil
Entre los miedos más habituales de los tutores de perros están que enfermen o que se pierdan. Por eso en los últimos años han proliferado los seguros veterinarios y los GPS para incorporar al collar o arnés del animal y poder localizarlo sin problema. Sin embargo, hay otro temor que tienen especialmente los tutores de perros de determinadas razas: que los roben.
En España, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, hay más de 15 millones de animales de compañía; de ellos, 7,5 millones son perros. A pesar de ello, no existe una estadística unificada que aglutine y desglose los robos por zonas o razas como sí se da en otros países. Al consultar a los Mossos d'Esquadra, afirman que en Cataluña se denunciaron 144 robos en 2025 —uno más que en 2024—. En lo que va de este año, constan 69 denuncias. Sobre las razas, aseguran que el gran volumen o no consta raza o aparecen como mestizos, aunque tanto en años anteriores el podenco andaluz es una de las razas destacadas y, en lo que va de 2026, en primera posición aparece el chihuahua.
Además, en España el robo de un animal de compañía era considerado un hurto simple, pero, ante los últimos cambios legislativos, su tipificación se complica. “Hay un problema actual grave por la disparidad de criterios en los juzgados y tribunales penales en España, ya que con la reforma del Código Civil, algunos tribunales entienden que no pueden aplicar el Código Penal, ya que los animales han dejado de ser cosas y, por tanto, no encajarían dentro del ámbito de delitos contra el patrimonio”, asegura Lola García, abogada experta en Derecho Animal.
Y, a esta teoría, se suma que la ley 7/2023 [la llamada Ley de Bienestar Animal], “erróneamente en mi opinión, ha incluido como infracción administrativa grave, el robo, el hurto y la apropiación indebida de animales”, por lo que todavía se complica más. García afirma que en la actualidad podemos encontrar sentencias completamente dispares, con la consiguiente inseguridad jurídica.
La aseguradora Línea Directa ha recopilado los datos de la policía británica: en Reino Unido se roban cuatro perros al día, 1.626 al año; 25.000 perros en los últimos 11 añosRazas similares en otros países europeosEsto concuerda con los datos obtenidos por las fuerzas de seguridad europeas, que muestran que los ladrones suelen decantarse por razas pequeñas, más manejables y de las que pueden obtener un alto rendimiento económico. En el Reino Unido, la aseguradora Línea Directa ha recopilado los datos de la policía británica para concluir que en Reino Unido se roban cuatro perros al día, 1.626 al año, con una estimación de más de 25.000 perros sustraídos en los últimos 11 años.
En cuanto a razas, el bulldog francés es la raza más robada, seguida por el staffordshire bull terrier, perros mestizos, bulldog inglés y pastor alemán. La tasa de recuperación es del 21%, es decir, cuatro de cada cinco perros robados no vuelven con sus dueños.
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Ante estos datos, hace años se puso en marcha la 'Pet Theft Taskforce', un grupo de trabajo centrado en el robo de mascotas, que determinó en 2020 que el precio medio pagado por un cachorro en Reino Unido era de más de 1.800 libras esterlinas, es decir, más de 2.000 euros. Por eso, las autoridades advierten que, cuando se ponen de moda determinadas razas, la demanda aumenta y las sustracciones crecen, no solo para la venta inmediata de esos ejemplares, sino también para ser empleados en la cría clandestina.
Por su parte, en Francia, donde tampoco hay estadísticas oficiales y unificadas, la fundación Brigitte Bardot eleva a 75.000 los perros que son robados en el país y asegura que el tráfico ilegal de mascotas se ha consolidado como el tercer negocio ilícito más lucrativo de Francia. Aquí, de nuevo, las razas pequeñas y con alta demanda como el bulldog francés, el chihuahua, el yorkshire terrier o el pomerania son los objetivos principales.

De hecho, varias asociaciones de protección animal están impulsando una propuesta de ley para que se tipifique este delito como robo agravado, para garantizar no solo que hubiese condenas más severas sino que se obligaría a la policía a destinar más recursos en la investigación de estos delitos. Hasta el momento, el robo de un animal en Francia, si no se demuestra que está dentro de una operación de tráfico organizado, se considera un hurto, como el robo de un teléfono móvil.
En Bélgica cuentan con un sistema de microchips similar al de España y una red, DogID en el caso de perros y CatID para los felinos, que funciona como la española Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC). Aunque los datos que constan sobre perros robados en Bélgica no son tan recientes, ya que pertenecen a 2020, se repite la misma raza que en el resto de países europeos, el chihuahua en primer lugar.