La aparición repentina de una lesión roja, húmeda y dolorosa puede ser una señal de que el perro está sufriendo un problema de piel que puede avanzar rápidamente
A veces todo comienza con un comportamiento que puede parecer puntual: el perro se lame, se rasca o se muerde repetidamente una determinada zona. Sin embargo, cuando esa conducta termina provocando una lesión, puede encontrarse detrás un problema que necesita ser identificado y tratado.
La dermatóloga veterinaria Débora Poveda explica en su perfil de Instagram que el denominado hot spot o dermatitis húmeda aguda es una infección superficial de la piel que aparece como una lesión roja, húmeda y muy dolorosa. Además, se trata de una lesión que puede aparecer “muy rápidamente”.

Según Poveda, el problema se produce por autotraumatismo y siempre es secundario a una causa de base. Entre ellas señala las otitis, las alergias, las pulgas, el dolor localizado o los problemas de los sacos anales.
Una lesión que puede aparecer de la noche a la mañanaTal y como desvelan desde AniCura España, la dermatitis húmeda puede tener diferentes causas, entre ellas los parásitos, como pulgas, piojos y garrapatas, las alergias y un pelaje denso y húmedo.
Las lesiones pueden presentarse como zonas pegajosas, purulentas y enmarañadas, con una sensibilidad elevada y un color rojo vivo. Además, suelen producir picor y dolor y pueden aparecer de la noche a la mañana. Las zonas más habituales son las mejillas, la nuca y el cuello, la espalda, los muslos y la raíz de la cola.
En este contexto, la veterinaria especialista en dermatología y alergias Irene Alfonso explica que el picor constante o intenso, el lamido o mordisqueo repetido de una misma zona, las costras, pequeñas heridas, zonas húmedas o secreciones pueden ser señales de que la piel no está recuperándose correctamente.

También pueden aparecer caída de pelo, un pelaje más frágil, cambios en el grosor o el color de la piel, mal olor persistente o problemas de oído que se repiten. Además, en algunos animales el malestar puede traducirse en cambios de comportamiento, como dormir peor, mostrarse más inquietos o evitar que les toquen determinadas zonas.
El tratamiento busca frenar la lesión y encontrar su origenPara Débora Poveda, el tratamiento de la dermatitis húmeda aguda tiene tres objetivos: controlar la infección, aliviar el dolor y el picor y tratar la causa que ha provocado el problema. Esto puede incluir rasurar y limpiar la zona, aplicar un tratamiento tópico, controlar el dolor y el picor mediante medicación y actuar sobre la causa primaria.
Desde AniCura España señalan también que el corte del pelaje situado sobre la lesión permite tratar la alteración cutánea y que, debido al dolor que puede producir, en ocasiones son necesarios calmantes antes del procedimiento. Además, el perro puede necesitar un collarín para evitar que continúe lamiéndose o rascándose y agrave la lesión.

La prevención pasa por mantener la piel y el pelaje en buen estado, evitar que permanezcan húmedos y controlar la presencia de pulgas y garrapatas. Poveda también recomienda utilizar champús adecuados, ofrecer una alimentación equilibrada y controlar las alergias.
Si la infección se extiende o la lesión provoca un dolor evidente, los expertos recomiendan contactar con el veterinario. También es importante prestar atención cuando los problemas persisten durante varios días, empeoran o aparecen de forma recurrente.