La Audiencia de Málaga concluye que la antigüedad de los ejemplares y su función para proteger la privacidad de la finca no justifican el incumplimiento de las distancias recogidas en la ley
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01/09/2026 a las 00:21h.
Cuando compraron la vivienda en 2019, los árboles ya formaban parte del paisaje de la casa de al lado. Algunos se plantaron hacía más de ... 20 años. El problema era dónde, porque los cinco ejemplares crecían demasiado cerca de la linde que separaba ambas parcelas. Tres pinos de más de siete metros estaban junto a la zona de la piscina y varios cipreses alcanzaban los doce. Los primeros se situaban a unos 90 centímetros del muros; los otros, a 1,3 y a 1,7 metros del lindero. Ninguno respetaba los dos metros establecidos para los árboles altos.