24/09/2026 a las 17:31h.
Han pasado cinco años pero por fin María y su equipo sienten que se ha hecho justicia. El 4 de noviembre de 2021, la dueña de un restaurante de Cerceda, A Coruña, vivió uno de los momentos más desagradables en su trayectoria como hostelera. Dos parejas se marcharon del pequeño negocio familiar sin pagar una cuenta que ascendía 447,80 euros. Finalmente el 'simpa' ha terminado en una condena de ocho meses de prisión para los comensales por un delito de estafa.
La escena comenzó como cualquier quedada entre amigos en un restaurante. Los clientes pidieron cuatro refrescos y después fueron añadiendo a la cuenta raciones de pan, una tabla de embutidos ibéricos, cinco raciones de pulpo, dos entrecots, dos botellas de Albariño, dos raciones de patatas y cuatro chupitos. «No se privaron de nada, ni miraban precios. De hecho fui a la cocina y le dije a mi marido: 'acabamos de hacer la tarde con esta venta'», recuerda María, que en ese momento no sospechaba lo que estaba a punto de ocurrir.
Cuando terminaron de comer, dos de los comensales salieron a fumar mientras los otros dos se quedaron dentro. Entonces pidieron la cuenta y, según recoge la sentencia, tres cafés para llevar a la terraza. María no sospechó nada pero cuando salió con los cafés «ya no había nadie», explica la propietaria a Informativos Telecinco.
«Te sientes vacilada. Ya no es tanto por el dinero, que también, porque a un pequeño negocio como el nuestro te descalabra todo el mes, pero es más la impotencia de sentir que se mofan de ti», apunta. Finalmente decidieron denunciar los hechos y los clientes fueron identificados gracias a las imágenes de las cámaras del establecimiento. La propietaria celebra el desenlace de esta historia y asegura que, aunque hayan pasado años, la sentencia supone también una forma de reparar aquella sensación de impotencia. «Espero que les sirva de escarmiento a estos y a otros que se planteen hacer lo mismo», afirma.