La evolución del modelo productivo exige combinar descarbonización, mejora de eficiencia e innovación como claves de su posicionamiento estratégico. La colaboración público-privada y el desarrollo del talento son claves en esta ambición
24/09/2026 a las 16:24h.
La transformación industrial se ha convertido en una de las grandes palancas para avanzar hacia un modelo económico más justo, resiliente y a la vez competitivo. En este contexto, la descarbonización de los procesos productivos no solo responde a un reto ambiental, sino también a una oportunidad estratégica para fortalecer la autonomía energética, atraer innovación y consolidar tejido industrial en los territorios.
El centro de Bayer en La Felguera, donde se fabrica ácido acetilsalicílico, principio activo de Aspirina®, para su distribución a todo el mundo, representa un ejemplo de esta evolución. La planta avanza en su proyecto que pronto completará su fase de instalación de la infraestructura que permitirá electrificar la generación de vapor y optimizar su consumo energético, con el objetivo de descarbonizar por completo la actividad productiva de la planta y reforzar la estabilidad de su operación industrial.
La nueva infraestructura, desarrollada en terrenos aledaños al centro productivo propiedad de Iberdrola, incorporará un sistema de almacenamiento térmico diseñado por la empresa española Inerco. Esta tecnología permitirá transformar electricidad procedente de fuentes 100% renovables en vapor de origen renovable, combinando generación renovable, eficiencia energética y soluciones tecnológicas avanzadas aplicadas a la industria.
Modelo de referencia industrialEl proyecto, único en su clase para este tipo de actividad, es fruto de la colaboración entre Bayer e Iberdrola, que ya mantienen desde 2020 un acuerdo para el suministro de energía eléctrica de fuentes 100% renovable a los centros de Bayer en España mediante un contrato de compraventa de energía a largo plazo. Esta alianza ilustra cómo la cooperación puede acelerar soluciones industriales capaces de generar impacto ambiental, económico y social.
Más allá de la reducción de emisiones, la actuación busca aportar mayor flexibilidad al consumo energético y favorecer el ahorro operativo. Al mismo tiempo, reduce la exposición de la actividad industrial a la volatilidad de los combustibles fósiles, una cuestión clave para mejorar la competitividad, disminuir vulnerabilidades externas y avanzar hacia modelos productivos más estables y sostenibles.
El apoyo de los fondos europeos para la descarbonización industrial ha sido fundamental y ha contribuido a la financiación del proyecto y refuerza la dimensión europea del proyecto como parte de una agenda de reindustrialización.
El alcance trasciende así la propia instalación. En una región marcada históricamente por la industria y la minería, este tipo de proyectos muestran que la transición energética puede ser también una vía para renovar capacidades, mantener empleo cualificado y situar a Asturias como referente de transformación industrial sostenible.
Pero la transformación industrial no depende únicamente de la tecnología, la generación y desarrollo del talento y el fomento de una cultura científica que ayude a despertar el interés de los jóvenes por este tipo de disciplinas, también se revela como clave para que el cambio sea sostenible en el tiempo.

En esta línea se sitúan iniciativas como Cuestión de Ciencia ¿Te atreves a desafiar el futuro?, iniciativa impulsada por Bayer junto a Big Van Ciencia, que propone a estudiantes de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional acercarse a los grandes desafíos actuales a través de monólogos científicos. El objetivo es fomentar la curiosidad, el pensamiento crítico y la capacidad de comunicar la ciencia de forma cercana, creativa y comprensible.
En su séptima edición, uno de los tres retos propuestos fue precisamente la descarbonización, una categoría en la que resultó ganador el asturiano Unai García, alumno del IES Virgen de Covadonga, con el monólogo Operación bikini planetaria. Su propuesta utilizó el humor y las referencias al territorio para explicar a otros jóvenes un desafío complejo como es la reducción de emisiones y la transformación del modelo energético.
La experiencia de Unai García demuestra que hablar de ciencia desde el lenguaje de los jóvenes también contribuye a construir futuro. Mientras proyectos industriales como el de Bayer en La Felguera llevan la descarbonización al terreno de la producción, iniciativas educativas como Cuestión de Ciencia ayudan a que las nuevas generaciones comprendan esos retos, se sientan parte de las soluciones y puedan imaginarse desarrollando carreras vinculadas a la ciencia, la tecnología y la innovación.
Desde su puesta en marcha en 2019, Cuestión de Ciencia ha llegado a más de 10.000 estudiantes y cerca de 400 docentes, utilizando el monólogo como una herramienta para investigar, comprender y explicar cuestiones científicas de una manera cercana.
Coincidiendo con el inicio del curso escolar ya está en marcha una nueva edición de Cuestión de Ciencia. Los interesados en participar pueden encontrar toda la info en los canales de Bayer y Big Van Ciencia.
Impulsar vocaciones STEM no es solo una cuestión educativa: es una condición para mantener la competitividad industrial, garantizar capacidades técnicas en los territorios y asegurar que el futuro cuente con el talento necesario y con una sociedad mejor preparada para integrar y apostar por la ciencia.