La responsable de un bar de Pasaia siente miedo de lo que pueda hacerle un vecino detenido esta semana al que le han requisado dos armas de aire comprimido
«Tengo miedo y también impotencia porque me han dejado sola, sin ayuda, ante él». Así confiesa sentirse Mari, una hostelera pasaitarra que lleva cerca ... de una década regentando el bar Ulia en la calle Azkuene de Trintxerpe. En las últimas 48 horas ha tenido que recurrir en dos ocasiones a la Ertzaintza para que la protejan de un vecino del mismo edificio en el que se encuentra su negocio.