Loli Bahia podría recitar de memoria el 'Lux Tour'. A estas alturas, la 'top' hispanofrancesa tiene grabada la entrada del botafumeiro, la canción que precede a la siguiente y en qué momento Rosalía abandona el centro del escenario para acercarse al público. Casi medio año después del inicio de la gira de la estrella catalana, que concluye este 16 de septiembre en Miami, se puede decir que la joven modelo andrógina ha sido su sombra en casi todos los conciertos (57 en total, entre Europa, Norteamérica y Latinoamérica). Una retahíla de 'shows' que también ha terminado funcionando como el diario de su relación.
Loli Bahia podría recitar de memoria el 'Lux Tour'. A estas alturas, la 'top' hispanofrancesa tiene grabada la entrada del botafumeiro, la canción que precede a la siguiente y en qué momento Rosalía abandona el centro del escenario para acercarse al público. Casi medio año después del inicio de la gira de la estrella catalana, que concluye este 16 de septiembre en Miami, se puede decir que la joven modelo andrógina ha sido su sombra en casi todos los conciertos (57 en total, entre Europa, Norteamérica y Latinoamérica). Una retahíla de 'shows' que también ha terminado funcionando como el diario de su relación.
No existe un parte de asistencia que permita afirmar con rigor qué noches ha visto y cuáles se ha perdido -su propio calendario de moda también la obliga a vivir entre aeropuertos-, pero sí un rastro público bastante elocuente: París, Madrid, Ámsterdam, Nueva York, Santiago, Buenos Aires, Guadalajara, Ciudad de México...
La gira arrancó el 16 de marzo en Lyon, precisamente la ciudad donde nació Dolorès -'Loli'- Bahia Roubille el 19 de septiembre de 2002, aunque la primera presencia de Loli entre el público de la que supimos fue en París, dos días después. Llegó al Accor Arena con un enorme ramo de flores rojas y Rosalía la incluyó en la dedicatoria de 'La rumba del perdón': "Para mi compa, para mi Isa, para mi Loli". Al día siguiente cambiaron el pabellón por las calles parisinas. Rosalía llevaba camiseta beige de Paloma Wool, Barbour negro, vaqueros oscuros y Ugg; Loli, jersey azul marino, camiseta blanca, vaqueros anchos y mocasines. Una pareja vestida para caminar, no para posar.
Romance 'casual'Ese aire de vida normal ha acompañado su relación incluso cuando todo alrededor tiene dimensiones de superproducción. En Madrid, después de la intoxicación alimentaria que obligó a Rosalía a cortar el concierto de Milán, las fotografiaron de la mano por la Casa de Campo. En otra de sus salidas, Bahia apareció en clave 'streetwear', con sudadera roja, bomber negra 'oversize', pantalón cargo y mocasines. También hubo mesa y mantel: salieron de un restaurante libanés antes de los conciertos y, terminadas las cuatro noches del Movistar Arena, cenaron con Pili y amigos en RavioXO, el restaurante de Dabiz Muñoz.
Este romance de Rosalía no es como los anteriores. Rauw Alejandro fue novio, prometido y colaborador, y acompañó a Rosalía en varias noches del 'Motomami World Tour', incluido el cierre de París. Pero las crónicas de 2022 señalaban expresamente que no había podido estar en todos los conciertos. Jeremy Allen White dejó otro álbum romántico: mercadillos, flores, cigarrillos, cenas y caminatas entre Los Ángeles y Nueva York. Con Bahia, en cambio, el decorado sentimental son las ciudades a las que llega la caravana del tour.
"A Loli, por existir"Ámsterdam produjo una de las escenas más comentadas. El 22 de abril, durante el concierto del Ziggo Dome, Rosalía se desvió hacia la zona donde estaba Loli y se abrazó a ella entre el público. Ese mismo mes, al agradecer en vídeo el premio Billboard a Mujer del Año, la colocó junto a su madre y su hermana: "A mi madre Pilar, por darme la vida. A Pili, por vivirla conmigo. A Loli, por existir".
'La Yugular' y el supuesto desaireNueva York elevó el romance a categoría de 'street style'. Camino del Madison Square Garden, Rosalía salió del hotel con un minivestido blanco de inspiración bailarina y salones negros de Jimmy Choo; Loli rebajó el volumen con sudadera gris, vaqueros amplios, mocasines y gafas de sol. Dentro, la modelo apareció incluso en la 'art cam'. En la segunda noche llegó otra dedicatoria: "Me gustaría dedicar la siguiente canción a alguien que sé que le gusta mucho. Especial esta noche para ti, Loli", dijo Rosalía antes de 'La Yugular'.
La etapa latinoamericana convirtió los días libres en pequeñas guías de viaje. En Santiago las vieron pasear por el Parque Forestal, cerca del hotel. También nació allí el supuesto "desaire" que alimentó las redes: en unos segundos de vídeo, Rosalía parece buscar la mano de Bahia a la salida de un hotel y ella la retira mientras sigue caminando. Las imágenes completas muestran incluso gestos que algunos interpretaron como una broma. La anécdota sirve, sobre todo, para comprobar el nivel de escrutinio público al que a esas alturas ya se obsevaba a la pareja.
En Buenos Aires, Loli viajó con Rosalía mientras seguía trabajando -esos días estrenó una campaña de Saint Laurent- y ambas salieron a almorzar con Pili, Genís y la modelo Mica Argañaraz en El Preferido de Palermo. Después Bahia dejó en Instagram una de las bromas más de pareja de toda la gira: "Menos fotitos y más trabajar", escribió bajo el carrusel con el que Rosalía se despedía de Argentina.
Vestidas casi igualMéxico dio todavía más material. Pedalearon juntas por Guadalajara y se dejaron ver por cafeterías locales; en Ciudad de México recorrieron La Lagunilla y, en otro paseo, aparecieron con estilismos casi gemelos: chaquetas de pelo, pantalones anchos y el mocasín recurrente de Loli. En el segundo concierto del Palacio de los Deportes, Bahia levantó una pancarta: "¿Quedamos mañana?". Pili añadió "¿Puedo venir?" y los amigos, "¿Y nosotros?". "Os mato", respondió Rosalía riéndose antes de aceptar el plan.
"Mi persona favorita"La escala mexicana dejó además otra declaración más directa. Vídeos difundidos por seguidores recogieron a Rosalía dedicando 'Can't Take My Eyes Off You' a "mi persona favorita" y despidiéndose con un "Buenas noches, mi amor". Semanas después, Loli compartió otro recuerdo de México: el despertar en la habitación del hotel rodeada por una banda de mariachis que interpretaba 'Como quien pierde una estrella'. "Quedé bien traumatizada despertándome con una banda de mariachis", escribió con humor.
El beso que faltaba para sellar la historia llegó el 10 de septiembre, ya de vuelta en Nueva York. Rosalía y Bahia acudieron con Alexa Demie a la semifinal femenina del US Open y las cámaras las fotografiaron besándose en la grada, bailando y compartiendo confidencias. Rosalía llevaba una sudadera con el mensaje "Girls alone".
El estilismo, un vez más, lo decía todo con bastante sentido del humor.

Rosalía, con la sudadera 'Girls alone', junto a Loli Bahia, en la semifinal femenina de tenis del US Open, en Nueva York, el 10 de septiembre. / CHARLY TRIBALLEAU / AFP
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