Los miembros del centro social autogestionado Tres Peces Tres han impulsado una campaña de recogida de material que trasladar a la ciudad autonóma ante la crisis que atraviese desde hace semanasLa ciudad con más venezolanos de España se moviliza por los terremotos: “Queremos fletar un avión desde Madrid”
Para llegar a Ceuta desde el barrio de Lavapiés (Madrid) hay que recorrer casi 700 kilómetros de distancia, atravesar el Estrecho de Gibraltar y desembarcar en una ciudad pequeña que sigue al borde del colapso. Los pasados 30 y 31 de julio, más de 60.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos generando una doble crisis: la del migrante que llega sin nada y la del ceutí que ve cómo se incrementa la población sin que las dotaciones estén preparadas para soportarlo. A casi un mes de iniciarse esta crisis, un centro social autogestionado ha organizado desde Madrid una colecta exprés con la que ayudar a ambos.
Es el CSA Tres Peces Tres, ubicado en la dirección homóloga, en pleno barrio de Lavapiés. Entre el domingo 23 de agosto por la tarde y hasta el pasado lunes 24, sus miembros han coordinado la recogida de materiales básicos, alimento o ropa que enviar extraoficialmente a la ciudad autónoma. La iniciativa se difundió en redes sociales para reclamar a los vecinos de Madrid y otros colectivos que acudieran a su sede con algunos de los productos necesarios para enviar a Ceuta, enumerados en una lista.
El catálogo incluía comida no perecedera y también ropa deportiva de hombre y mujer, zapatillas, calzoncillos, bragas o calcetines nuevos. También se pidieron mantas y sacos de dormir para quienes no tienen alojamiento, productos de higiene (desde pañales hasta compresas) y material sanitario básico, como vendas y antisépticos. Asimismo, se ha pedido traer teléfonos móviles nuevos o usados, baterías externas y powerbanks para facilitar también la comunicación de los migrantes con sus familias o las organizaciones que aportan recursos y ayuda.
En las últimas semanas, la situación ha superado con creces a la que se vivió en 2021, cuando unas 10.000 personas cruzaron la frontera del Tarajal en la que hasta entonces había sido la mayor crisis humanitaria de la ciudad. Con seis veces más entradas que entonces, este último episodio dobló la población de una localidad habituada a las amenazas de Marruecos.
La iniciativa de Lavapiés se suma a otras redes solidarias que tratan de reforzar la respuesta institucional ante la crisis. Recientemente, una caravana solidaria ha recorrido España en busca de ropa, pañales, comida y otros productos que trasladar a Ceuta ante las necesidades de personas migrantes: pese a las devoluciones masivas organizadas por el Ministerio de Interior, muchos siguieron a la intemperie varias semanas después.
Por su parte, los colectivos sociales de Ceuta insisten para aumentar la ayuda estatal y redistribuir a los menores de edad entre las comunidades autónomas, en aras de diluir la presión en la ciudad. Hasta ahora, la alimentación se ha convertido en una de las necesidades más inmediatas: el propio Gobierno anunció a principios de agosto su idea de asumir la atención de estas necesidades alimenticias entre los migrantes en situación de calle, delegando en las ONGs como Cruz Roja su reparto a pie de calle.
En ese contexto, la colecta de Lavapiés plantea una respuesta centrada en necesidades muy concretas: desde alimentos y ropa hasta material para dormir, productos de higiene y dispositivos que permitan cargar o utilizar un teléfono. Desde el centro social de la calle Tres Peces Tres no confirman si volverán a preparar iniciativas de este tipo en caso de que se alargue la crisis o si habilitatán nuevas fechas de recogida (así lo piden algunas respuestas en Instagram), pero ahora toca ponerse manos a la obra hasta hacer llegar lo recolectado a quienes lo necesitan.
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Para llegar a Ceuta desde el barrio de Lavapiés (Madrid) hay que recorrer casi 700 kilómetros de distancia, atravesar el Estrecho de Gibraltar y desembarcar en una ciudad pequeña que sigue al borde del colapso. Los pasados 30 y 31 de julio, más de 60.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos generando una doble crisis: la del migrante que llega sin nada y la del ceutí que ve cómo se incrementa la población sin que las dotaciones estén preparadas para soportarlo. A casi un mes de iniciarse esta crisis, un centro social autogestionado ha organizado desde Madrid una colecta exprés con la que ayudar a ambos.
Es el CSA Tres Peces Tres, ubicado en la dirección homóloga, en pleno barrio de Lavapiés. Entre el domingo 23 de agosto por la tarde y hasta el pasado lunes 24, sus miembros han coordinado la recogida de materiales básicos, alimento o ropa que enviar extraoficialmente a la ciudad autónoma. La iniciativa se difundió en redes sociales para reclamar a los vecinos de Madrid y otros colectivos que acudieran a su sede con algunos de los productos necesarios para enviar a Ceuta, enumerados en una lista.
El catálogo incluía comida no perecedera y también ropa deportiva de hombre y mujer, zapatillas, calzoncillos, bragas o calcetines nuevos. También se pidieron mantas y sacos de dormir para quienes no tienen alojamiento, productos de higiene (desde pañales hasta compresas) y material sanitario básico, como vendas y antisépticos. Asimismo, se ha pedido traer teléfonos móviles nuevos o usados, baterías externas y powerbanks para facilitar también la comunicación de los migrantes con sus familias o las organizaciones que aportan recursos y ayuda.
En las últimas semanas, la situación ha superado con creces a la que se vivió en 2021, cuando unas 10.000 personas cruzaron la frontera del Tarajal en la que hasta entonces había sido la mayor crisis humanitaria de la ciudad. Con seis veces más entradas que entonces, este último episodio dobló la población de una localidad habituada a las amenazas de Marruecos.
La iniciativa de Lavapiés se suma a otras redes solidarias que tratan de reforzar la respuesta institucional ante la crisis. Recientemente, una caravana solidaria ha recorrido España en busca de ropa, pañales, comida y otros productos que trasladar a Ceuta ante las necesidades de personas migrantes: pese a las devoluciones masivas organizadas por el Ministerio de Interior, muchos siguieron a la intemperie varias semanas después.
Por su parte, los colectivos sociales de Ceuta insisten para aumentar la ayuda estatal y redistribuir a los menores de edad entre las comunidades autónomas, en aras de diluir la presión en la ciudad. Hasta ahora, la alimentación se ha convertido en una de las necesidades más inmediatas: el propio Gobierno anunció a principios de agosto su idea de asumir la atención de estas necesidades alimenticias entre los migrantes en situación de calle, delegando en las ONGs como Cruz Roja su reparto a pie de calle.
En ese contexto, la colecta de Lavapiés plantea una respuesta centrada en necesidades muy concretas: desde alimentos y ropa hasta material para dormir, productos de higiene y dispositivos que permitan cargar o utilizar un teléfono. Desde el centro social de la calle Tres Peces Tres no confirman si volverán a preparar iniciativas de este tipo en caso de que se alargue la crisis o si habilitatán nuevas fechas de recogida (así lo piden algunas respuestas en Instagram), pero ahora toca ponerse manos a la obra hasta hacer llegar lo recolectado a quienes lo necesitan.