El otoño se presenta en Córdoba con probabilidades de ser más cálido de lo habitual, aunque todavía no existe una señal suficientemente clara para anticipar qué ocurrirá con las precipitaciones. La previsión estacional apunta a un 60% de probabilidad de que las temperaturas se sitúen por encima de los valores normales durante los próximos meses. Así lo explica a este periódico Juan de Dios del Pino, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Andalucía, que sitúa la anomalía térmica prevista entre medio grado y un grado por encima de la media.
El otoño se presenta en Córdoba con probabilidades de ser más cálido de lo habitual, aunque todavía no existe una señal suficientemente clara para anticipar qué ocurrirá con las precipitaciones. La previsión estacional apunta a un 60% de probabilidad de que las temperaturas se sitúen por encima de los valores normales durante los próximos meses. Así lo explica a este periódico Juan de Dios del Pino, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Andalucía, que sitúa la anomalía térmica prevista entre medio grado y un grado por encima de la media.
Se trata, no obstante, de una previsión para el conjunto de la estación. Esto significa, lógicamente, que no todos los días tendrán que registrar temperaturas superiores a las habituales, sino que podrán alternarse periodos cálidos con otros más frescos. El resultado medio del trimestre es el que presenta una mayor probabilidad de acabar por encima de los valores normales, según matiza Del Pino.
Una atmósfera más cálidaEl otoño se desarrollará además en un contexto atmosférico marcado por el calentamiento anómalo del Pacífico ecuatorial asociado al fenómeno de El Niño. Del Pino explica que este tipo de situaciones puede favorecer una atmósfera globalmente más cálida y aumentar la probabilidad de "anomalías positivas de temperatura". En este sentido, añade que "con una atmósfera más caliente, hay más probabilidad de que los próximos meses sean más cálidos de lo habitual".
Sin embargo, eso no implica que el efecto vaya a sentirse de forma automática en Córdoba. La evolución concreta dependerá de la circulación atmosférica y de otros factores regionales y locales.
Pero una atmósfera más cálida también puede contener una mayor cantidad de vapor de agua "y el vapor de agua es energía para los sistemas", explica Del Pino. En ese contexto, si se dan las condiciones adecuadas, algunos episodios de inestabilidad podrían ser intensos, aunque esto no permite anticipar episodios concretos en Córdoba ni establecer ahora una previsión sobre danas o lluvias torrenciales.

Un termómetro marca 40 grados en Córdoba. / Manuel Murillo
Sin una tendencia clara para las lluviasAsí, mucho más incierto resulta el comportamiento de las precipitaciones. A día de hoy, no existe una señal que permita determinar si el otoño será más seco, más lluvioso o se mantendrá dentro de los valores habituales en Córdoba. Del Pino insiste en que, mientras que en temperaturas sí aparece una tendencia definida hacia valores superiores a la media, en precipitaciones "no hay nada que nos haga pensar" que la estación vaya a situarse por encima o por debajo de lo normal.
A más corto plazo, las temperaturas continuarán elevadas durante los próximos días, aunque sin alcanzar los 40 grados. La previsión apunta a un primer descenso a partir de este próximo domingo, que podría intensificarse el lunes, señala Del Pino. No obstante, la Aemet pide cautela con esta evolución al tratarse ya de un horizonte temporal más lejano. "Tenemos que hablar de bastante incertidumbre", advierte.

Varias personas se protegen de la lluvia del pasado agosto. / AJ González
También aparece alguna posibilidad de precipitaciones asociadas a ese cambio de la semana que viene, aunque por ahora no se esperan cantidades importantes y todavía no puede asegurarse que terminen afectando a Córdoba.
Un verano entre los más cálidos desde 1969El otoño llega después de otro verano especialmente cálido en Córdoba. La temperatura media alcanzó los 27,4 grados, lo que sitúa a 2026 empatado con 2022 en la tercera posición entre los veranos más cálidos desde 1969. Por delante quedan 2025, con una media de 27,8 grados, y 2023, con 27,5 grados. Córdoba no ha batido, por tanto, su récord estacional.
La situación ha sido distinta en el conjunto de España, donde Aemet ha confirmado que el verano de 2026 ha sido el más cálido de la serie histórica, iniciada en 1961, con una temperatura media de 24,5 grados.
Además, en la Península y Baleares se contabilizaron 61 días bajo condiciones de ola de calor, más que en ningún otro año y muy por encima de los 41 días registrados en 2022.