Más de la mitad de estas personas no puede afrontar un imprevisto de 300 euros, con un perfil de jubilados, cargas familiares y rentas bajas
Se disparan un 40% las quiebras de familias y empresarios en Andalucía
El sobreendeudamiento en Andalucía presenta una realidad más acuciante que la media nacional, según revela la Radiografía del Sobreendeudamiento en España en 2026 de Bravo y que ha adelantado El Conciso. Un alarmante 73,4% de los andaluces con dificultades económicas dedica más de una quinta parte de sus ingresos a deudas, superando en cinco puntos el promedio español. Esta situación deja a miles de hogares con un margen económico extremadamente estrecho, dificultando la gestión de cualquier gasto inesperado.
Esta presión financiera se traduce en una vulnerabilidad significativa ante imprevistos. El 56% de los andaluces sobreendeudados no podría hacer frente a un gasto inesperado de 300 euros sin recurrir a nueva financiación, una cifra superior al 52% nacional. Más preocupante aún, el 12,1% de este colectivo no estaría en condiciones de asumir desembolso extraordinario alguno, lo que subraya la fragilidad de sus economías domésticas. La compañía Bravo, especializada en gestión de deuda, ha elaborado este estudio a partir de 1.600 entrevistas a personas con problemas para afrontar pagos de microcréditos, tarjetas o préstamos personales.
La investigación de Bravo dibuja un perfil del sobreendeudado andaluz marcado por la confluencia de ingresos limitados, responsabilidades familiares y una escasa capacidad para absorber gastos inesperados. Uno de cada cuatro encuestados en la comunidad, el 26%, es jubilado, una proporción que supera en siete puntos la media nacional (19%). Esto evidencia que la carga de las deudas también afecta de manera considerable a quienes dependen de una pensión.
Cargas familiares y rentas bajas, factores claveA la elevada presencia de jubilados se suma el mayor peso de las cargas familiares. Casi seis de cada diez andaluces sobreendeudados, el 59%, tienen al menos una persona a su cargo, frente al 53% del conjunto de España. Esta necesidad de sostener a otros miembros del hogar estrecha aún más las economías domésticas, donde una parte considerable de los ingresos ya está comprometida antes de que empiece el mes. La distribución de la renta acentúa esta vulnerabilidad: el 14% de los encuestados andaluces vive con menos de 1.000 euros al mes, tres puntos más que la media nacional. La mayoría de los casos, el 64%, se concentra en la franja de 1.100 a 2.000 euros mensuales.
El círculo vicioso de la financiaciónEl informe subraya que el problema no reside únicamente en el volumen de las obligaciones contraídas, sino en la limitada capacidad de los afectados para atenderlas sin desatender otros gastos esenciales. Cuando las cuotas absorben una parte significativa del presupuesto, un imprevisto como una reparación doméstica o un recibo inesperado puede romper un equilibrio ya frágil y obligar a buscar nueva financiación. Cristina Cervantes, responsable de Bravo en España, explica que el sobreendeudamiento "no es únicamente un problema de deuda, sino también de falta de margen económico". Añade que, cuando una parte importante de los ingresos se destina cada mes a pagar cantidades pendientes, "cualquier imprevisto puede poner en jaque la economía familiar y obligar a recurrir de nuevo a la financiación". Así se configura un círculo difícil de romper, donde la escasez de recursos empuja a financiar gastos extraordinarios y las nuevas obligaciones reducen aún más la renta disponible.
Insuficiencia de ingresos, el mayor obstáculoLa insuficiencia de ingresos se erige, de hecho, como la principal barrera para recuperar la estabilidad económica. Así lo considera el 59,2% de los andaluces consultados, muy por delante de quienes atribuyen sus dificultades a la falta de disciplina financiera (21,3%) o a una educación financiera insuficiente (19,6%). La tensión se manifiesta también en la gestión diaria de los pagos: más de un tercio de los participantes en Andalucía, el 35,9%, reconoce que atender sus compromisos mensuales le resulta bastante o muy difícil. Casi la mitad, el 47,6%, califica como regular su capacidad para administrar las finanzas, mientras que el 37,5% la considera buena.
Es crucial destacar que estos resultados retratan exclusivamente a personas que ya atraviesan problemas de sobreendeudamiento, por lo que no pueden extrapolarse al conjunto de la población andaluza. Sin embargo, sí permiten apreciar que, dentro de este colectivo, factores de vulnerabilidad como la mayor presencia de jubilados y personas a cargo, los ingresos más bajos y una proporción más elevada de la renta absorbida por las deudas, tienen en Andalucía un peso superior al observado en el resto del país.