La empresa proyecta tres instalaciones solares de 460 hectáreas y con una potencia instalada de 36 megavatios cada una
Los centros de datos deberán cubrir con plantas renovables el 80% de su consumo
La Junta de Andalucía ha dado su visto bueno ambiental a dos de los tres proyectos que el gigante energético Jinko Power proyecta en el entorno de las barriadas rurales de El Mojo y Baldío Gallardo, al sur del término municipal de Jerez. A mediados de julio, la administración autonómica concedió a ambas iniciativas la autorización ambiental unificada, un trámite previo al beneplácito definitivo necesario para poder iniciar las obras.
Las futuras plantas fotovoltaicas ocuparán alrededor de 460 hectáreas y se repartirán entre una veintena de parcelas próximas entre sí en los parajes del Cortijo de Cuéllar, Cortijo de Doña Benita y La Matanza. Algunos de sus seguidores solares estarán situados junto a los parques eólicos Doña Benita y Jerez, que llevan en funcionamiento más de dos décadas.
Cada una de las instalaciones tendrá una potencia instalada de 36 megavatios. Los tres proyectos compartirán además una línea de evacuación con tramos subterráneos y aéreos que discurrirá hacia el oeste hasta conectar con otras instalaciones de distribución ya existentes. Estas infraestructuras cuentan desde 2023 con autorización de enganche de Red Eléctrica de España.
Los proyectos están promovidos por distintas sociedades vinculadas a Jinko Power, gigante energético de capital chino que desarrolla y construye otros parques solares en Andalucía. Precisamente, la compañía comenzó a tramitar en 2022 otras tres grandes instalaciones situadas entre los términos municipales de Jerez y San José del Valle, concretamente en los parajes de Parrilla Baja y Los Chorreaderos. Según los datos conocidos hasta el momento, este proyecto todavía no dispone del visto bueno del Ministerio para la Transición Ecológica.
Aunque la Junta considera ambientalmente viables las nuevas plantas, la autorización establece una serie de condiciones dirigidas a reducir su impacto. El promotor deberá elaborar un plan de actuaciones que contemple medidas de restauración vegetal y naturalización del perímetro de las instalaciones, además de intervenciones en los cauces y caminos adyacentes.
También se exigirá la instalación de un vallado permeable con pasos para la fauna. A ello se sumará un programa de medidas compensatorias con un presupuesto anual de 600 euros por cada hectárea ocupada, además de otro programa destinado a la vigilancia y el seguimiento ambiental.
Luz verde también al proyecto de Moeve en la carretera de SanlúcarEn paralelo, continúa la tramitación de otro proyecto promovido por Moeve, en las inmediaciones de la carretera de Sanlúcar. La compañía plantea allí la construcción de una planta fotovoltaica que se hibridará con el parque eólico Alíjar 2, una instalación que se encuentra operativa desde 2019.
A mediados del pasado mes de julio, el Ministerio para la Transición Ecológica dio su visto bueno al informe de impacto ambiental de la propuesta. El proyecto prevé construir una planta solar repartida entre varias fincas situadas en los parajes de El Herrador y el Cortijo de Aranda, dentro de los términos municipales de Jerez y El Puerto.
La instalación ocupará una superficie aproximada de 41 hectáreas y contará con una potencia instalada de unos 25,7 megavatios. La planta fotovoltaica funcionará de forma híbrida con el parque eólico existente, que dispone de una potencia de 28 megavatios.