La Policía Local de Palma llevó a cabo la semana pasada una campaña especial contra la venta ambulante de bebidas alcohólicas en s'Arenal, que se saldó con 35 denuncias y la intervención de cerca de doscientos envases y varias garrafas de cinco litros que contenían sangría y mojitos. Desde la Policía alertan del riesgo que supone la ingesta de estos combinados, que se preparan muchas veces en plena calle, en el suelo, y sin medidas higiénicas.
La Policía Local de Palma llevó a cabo la semana pasada una campaña especial contra la venta ambulante de bebidas alcohólicas en s'Arenal, que se saldó con 35 denuncias y la intervención de cerca de doscientos envases y varias garrafas de cinco litros que contenían sangría y mojitos. Desde la Policía alertan del riesgo que supone la ingesta de estos combinados, que se preparan muchas veces en plena calle, en el suelo, y sin medidas higiénicas.
El operativo fue desarrollado por los agentes del servicio de Seguridad Turística (Setur), destinados en las zonas de la ciudad donde se concentra mayor número de visitantes, en especial s'Arenal. La semana pasada, entre los días 10 y 16, los agentes realizaron vigilancias especiales contra la venta ambulante de bebidas alcohólicas en la playa y en primera línea.
Esta campaña se centró en combatir la oferta irregular de bebidas, como botellas, latas y combinados ya preparados. En la operación participaron agentes de uniforme y otros de paisano, camuflados entre los turistas, con el objetivo de sorprender a los vendedores in fraganti.

Un policía, con un vendedor que llevaba un cubo con cervezas. / Policía Local de Palma
A lo largo de esta semana la Policía Local interpuso 35 denuncias a vendedores y decomisó unos 200 envases y varias garrafas de cinco litros llenas de sangría o mojitos. Toda esta mercancía fue retirada y posteriormente destruida para evitar que fuera consumida.
Desde la Policía Local destacan el "extremo peligro" que supone la ingesta de estos preparados alcohólicos. Explican que las mezclas se realizan muchas veces en plena calle, en el suelo, y sin las más elementales medidas higiénicas. Además se guardan y comercializan sin cumplir ningún control o normativa sanitaria. En muchos casos se emplean piezas de fruta, hielo y licores de dudosa procedencia, con los que no se ha mantenido la cadena de frío, por lo que representan un serio riesgo para la salud y pueden provocar intoxicaciones.
Desde la dirección de la Policía Local se anunció que está previsto continuar con estos controles en las zonas playeras de Palma durante el resto de la campaña estival.
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