La familia no invitó a nadie más a la ceremonia, tras las que se trasladaron al santuario de Fátima para recibir una bendición
Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez: boda secreta tras despistar a la prensa
Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ya se han casado. La pareja se ha dado el "sí quiero" en secreto el pasado martes 11 de agosto, tras semanas de especulaciones sobre su enlace. Apenas tres días antes, unas 2.000 personas se agolparon en la catedral de Funchal para ser testigo, en realidad, de la boda de unos novios anónimos. Pero la ceremonia ha sido totalmente distinta a lo que muchos se habían imaginado, incluida la novia.
El futbolista y la modelo han contraído matrimonio en el salón de su casa en Cascais (Portugal) con la única compañía de sus cinco hijos. "Cuando era pequeña soñaba con el castillo más grande, el carruaje más lujoso, el vestido más largo, una corona llena de diamantes. Y ahora digo: no. Quiero algo íntimo, con mi pareja y nuestros hijos, en casa. Porque castillos, casas, islas, caballos, coches: todo eso lo tenemos al alcance de la mano cada día. Pero algo íntimo... eso es más inusual para nosotros", ha declarado Georgina para un reportaje en exclusiva de Vogue.
Gucci, diamantes y una capilla cerrada al público en el santuario de FátimaLa fecha de la boda tampoco ha quedado al azar, pues el pasado 11 de agosto se cumplieron diez años desde que se conocieron en la tienda Gucci de la calle Serrano de Madrid. Entonces Cristiano tenía 31 años y estaba en el momento más álgido de su carrera y Georgina se encontraba sustituyendo a otra dependiente en la tienda: "Fue el destino".
Tan solo un año después nacieron los mellizos Eva y Mateo, y también Alana. En 2022 la familia dio la bienvenida a otros mellizos, Bella y Ángel, pero solo Bella sobrevivió, sin duda uno de los episodios más trágicos de la historia de la pareja. Los cuatro, junto a Cristiano Jr., han sido los auténticos protagonistas de la ceremonia. "Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres", expresa Georgina.
El guiño a Gucci se mantuvo en la vestimenta de los novios. Georgina lució un traje de falda de seda blanca y zapatos satén a juego con herradura plateada. Completa el conjunto un collar con un diamante de 50 quilates, que se suma al de la impresionante piedra ovalada del anillo de compromiso. El atuendo de Cristiano fue un traje de algodón color beige claro a medida.
Tras la ceremonia, la familia se dirigió a la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, en el santuario de Fátima, cerrada para la ocasión por el sacerdote. Allí recibieron una bendición, lejos de los focos y las multitudes. "La boda fue exactamente como lo había imaginado. Íntima, llena de amor y con nuestra familia como protagonista indiscutible. No pude contener las lágrimas", cuenta la influencer.
Una "gran boda" y la luna de miel, en suspensoPor lo demás, el día de la boda de Cristiano y Georgina transcurrió como "un día especial, vivido de forma normal". No obstante, los recién casados no descartan "una gran boda para poder celebrarla con familiares y amigos" en el futuro. La pareja lo ha descartado debido a compromisos profesionales, pero no quería que su décimo aniversario pasara desapercibido. Pese a que la esencia de su relación no cambia, "el simple hecho de ser marido y mujer te coloca en otra liga", asegura Cristiano.
Tampoco habrá luna de miel, pues Cristiano comenzó la temporada en Arabia Saudí este 15 de agosto. Este será probablemente su último año en el fútbol, pero el de Madeira ya tiene planes con los que llenar ese vacío: "Tengo tantas coas que me mantienen ocupado que me cuesta elegir solo una. Y también divertirme más, viajar más, ver y jugar al pádel, que me gusta mucho, y seguir disfrutando de lo que me he ganado, de lo que nos hemos ganado. Porque, al fin y al cabo, han sido 25 años de mucho sacrificio".
"Los niños saben que nuestro tiempo les pertenece", afirma Georgina. Tanto ella como Cristiano proceden de "familias menos estructuradas", por lo que para ambos es importante mostrar a sus hijos "el valor de no tener nada y de tenerlo todo". La pareja tampoco descarta ampliar la familia a medio plazo: "Cuando los más pequeños tengan 15 o 16 años, nosotros seguiremos siendo jóvenes, así que, ¿por qué no? Es cierto que no me imagino sin niños pequeños, así que ya veremos".