España afronta una nueva semana marcada por un episodio de calor intenso, con temperaturas que superarán los 40 grados en numerosos puntos del país. A este escenario se suma la creciente presencia de tormentas de verano, capaces de aparecer en pocos minutos con lluvias intensas, fuertes rachas de viento, aparato eléctrico e incluso granizo, complicando la circulación tanto en ciudad como en carretera.
España afronta una nueva semana marcada por un episodio de calor intenso, con temperaturas que superarán los 40 grados en numerosos puntos del país. A este escenario se suma la creciente presencia de tormentas de verano, capaces de aparecer en pocos minutos con lluvias intensas, fuertes rachas de viento, aparato eléctrico e incluso granizo, complicando la circulación tanto en ciudad como en carretera.
La combinación de ambos fenómenos supone un reto para los conductores durante los desplazamientos estivales. El calor favorece la aparición de fatiga y deshidratación, además de afectar al rendimiento del vehículo, mientras que las precipitaciones repentinas reducen la visibilidad y disminuyen la adherencia del asfalto, aumentando el riesgo de sufrir un accidente.
La planificación, clave para reducir los riesgosAnte estas condiciones, los especialistas recomiendan preparar cada trayecto antes de ponerse al volante. Consultar la previsión meteorológica permite anticiparse a posibles tormentas y modificar la ruta si fuera necesario, mientras que revisar el estado de los neumáticos resulta fundamental para garantizar un buen agarre cuando el pavimento alcanza temperaturas extremas o comienza a llover tras varios días de calor.
Los expertos también aconsejan evitar las horas centrales del día, mantener una temperatura agradable en el interior del vehículo sin generar un contraste excesivo con el exterior y realizar pausas durante los viajes largos.
El calor y las tormentasOtro de los momentos más delicados se produce durante los primeros minutos de lluvia, cuando el agua se mezcla con el polvo y los residuos acumulados sobre el asfalto, reduciendo considerablemente la adherencia. Asimismo, en caso de granizadas, se recomienda buscar refugio en aparcamientos cubiertos o zonas protegidas para evitar daños en el vehículo.
Desde EasyPark recuerdan también que nunca deben permanecer niños, personas mayores o mascotas dentro de un coche estacionado, ya que la temperatura del habitáculo puede aumentar rápidamente incluso con las ventanillas abiertas. "El calor intenso puede afectar directamente a la concentración, aumentar la fatiga y hacer que trayectos aparentemente sencillos resulten más exigentes para el conductor. Además, estamos viendo cómo cada vez son más habituales las tormentas repentinas tras episodios de altas temperaturas", señala Michael Stark, director de EasyPark España, quien insiste en la importancia de planificar los desplazamientos, revisar el vehículo y aprovechar la tecnología para reducir tiempos innecesarios al volante.