El estreno de Pretoria en Premier Padel no ha dejado indiferente a nadie. El circuito debuta esta semana en Sudáfrica con el torneo más alto que se ha disputado jamás, un P1 celebrado a 1.338 metros sobre el nivel del mar y marcado por unas condiciones de juego muy particulares, completamente fuera de lo habitual.
El estreno de Pretoria en Premier Padel no ha dejado indiferente a nadie. El circuito debuta esta semana en Sudáfrica con el torneo más alto que se ha disputado jamás, un P1 celebrado a 1.338 metros sobre el nivel del mar y marcado por unas condiciones de juego muy particulares, completamente fuera de lo habitual.
Para intentar minimizar el efecto de la altitud, la organización apostó por la Bullpadel Premium Pro High Altitude, una pelota con menos presión de la habitual diseñada específicamente para este tipo de escenarios. Sin embargo, la medida no ha sido suficiente. Las primeras jornadas han dejado una conclusión evidente: pese a tratarse de una prueba indoor, la pista está siendo una de las más rápidas de toda la temporada, hasta el punto de provocar las primeras quejas de algunos protagonistas.
El encargado de avivar la polémica fue Maxi Grabiel, entrenador de Coki Nieto y Jon Sanz, que estalló durante un cambio de lado en el segundo set del partido que enfrentaba a la dupla española con Manu Castaño y Enri Goenaga. "No se puede jugar, se están cargando el pádel, boludo. Es la realidad", lamentó el técnico argentino.
Maxi Grabiel se dirige a Coki Nieto y Jon Sanz durante un paso por banquillosMariano Castro VaccaronoFinalmente, la pareja número 6 del ranking terminó cediendo por un ajustado 7-6 (3), 6-7 (4) y 6-4 tras más de dos horas de batalla. Un triunfo de muchos quilates para la joven promesa de 17 años y el jugador nacido en Palma de Mallorca, que firmaron la gran campanada de la jornada para sellar su billete a los octavos de final.
La Chiquita Pádel - Mundo Deportivo
Recibe semanalmente las noticias más destacadas del mundo del pádel.
Tras la derrota, el propio Coki Nieto hizo autocrítica y compartió una interesante reflexión en sus redes sociales, donde también dejó claro que la capacidad de adaptación será clave en un torneo como el sudafricano: "Siempre he tenido un estilo de juego muy definido, pero el pádel evoluciona y las condiciones actuales exigen seguir creciendo. Toca adaptarse y seguir trabajando para competir con los mejores".
El madrileño puso el foco en un aspecto que puede acabar siendo decisivo en Pretoria. Más allá del nivel de cada pareja, aclimatarse a unas condiciones tan particulares puede marcar la diferencia a lo largo del torneo. Y, visto lo ocurrido en las primeras jornadas, no sería nada extraño que el cuadro siguiera dejando alguna que otra sorpresa inesperada.